Opinión
La Jornada
13/07/2026 | Mérida, Yucatán
Por mucho tiempo se ha pretendido implantar la idea de que la península de Yucatán posee una ubicación geográfica estratégica para el comercio exterior. Sin embargo, cuando se revisan los montos de los impuestos recaudados con motivo de esta actividad, el pensamiento inmediato es que se está desaprovechando lo que supone es una ventaja sobre otros estados e incluso países.
El Informe de Recaudación Neta Federal de Impuestos al Comercio Exterior por Entidad Federativa 2025, del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas, Ifigenia Martínez y Hernández, resulta esclarecedor cuando se mira integralmente, pues las cifras que se reflejan para la península se vinculan, primero, con el total de la recaudación que reporta en Quintana Roo, Yucatán y Campeche, y posteriormente es necesario comparar el desagregado con el de otras entidades federativas, lo que termina por mostrar varios desequilibrios regionales y no sólo entre los tres estados peninsulares.
El Informe ubica a Yucatán y Quintana Roo entre los estados de recaudación media, que obtienen desde poco menos de 27 mil 700 hasta 76 mil 738 millones de pesos incluyendo el Sobre la Renta (ISR), el aplicado al Valor Agregado (IVA) y el Especial sobre Productos y Servicios (IEPS). Campeche se encuentra entre las entidades que menos recaudación consiguen, en general.
Pero tanto los 403.2 como los 338.9 millones de pesos obtenidos por Yucatán y Quintana Roo, respectivamente, apenas alcanzan para medio punto porcentual de lo generado en todo México por estos impuestos, que en 2025 alcanzó los 173 mil 619 millones de pesos.
Si se tiene en cuenta que los impuestos al comercio exterior provienen de la entrada (importación) y salida (exportación) de bienes y servicios en México, resulta que la infraestructura portuaria en la península apenas contribuye en este rubro fiscal. Pero por otro lado, llama la atención que los estados que más ingresos reportaron por estas cargas, fueron Michoacán y Colima, donde obtuvieron 45 mil 445 y 41 mil 022 millones de pesos, respectivamente; es decir, los puertos del Pacífico, Lázaro Cárdenas y Manzanillo, manejaron un volumen mucho mayor de mercancías, que equivale al 40 por ciento de lo gravado.
Se pensaría también que Veracruz contribuye de manera significativa a la recaudación de estos impuestos, y aunque esta entidad triplicó lo obtenido por Yucatán, su vecino Tamaulipas se ubicó muy por encima, superando los 21 mil millones de pesos recaudados. Aquí debe considerarse que el mayor movimiento de mercancías se dio y se sigue dando a todo lo largo de la frontera norte del país: Tamaulipas, Nuevo León, Coahuila, Chihuahua, Sonora y Baja California contribuyeron con casi una cuarta parte de lo recaudado por comercio exterior.
Pero queda como pendiente para la península diseñar mecanismos para aprovechar la infraestructura ya instalada, o justificar las inversiones en este rubro. Si el movimiento de mercancías no consigue ni el uno por ciento de la recaudación por comercio exterior, resulta cuestionable que se quiera promover la ampliación de instalaciones. Para Campeche, que fue el principal puerto peninsular durante la época colonial y la primera mitad del siglo XIX, ahora resulta obvio que Seybaplaya requiere de incentivos para que sus muelles sean utilizados; en cuanto Quintana Roo y a Progreso, donde se halla el puerto de altura más largo del mundo, el tema es si el Tren Maya de carga será suficiente para que se incorporen a los estados con mayor recaudación.
Edición: Fernando Sierra