Opinión
Abner Isaac Martínez Chiclin
09/08/2026 | Mérida, Yucatán
Cada 12 de agosto se conmemora el Día Internacional de la Juventud, fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas en 1999 para reconocer el papel fundamental de las personas jóvenes en el desarrollo de la sociedad. En México, la juventud comprende oficialmente a la población de entre 12 y 29 años de edad, un sector estratégico por su capacidad de transformar la vida social, económica, cultural y política del país.
Su importancia también se refleja en términos demográficos. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el primer trimestre de 2025 México contaba con 30.4 millones de personas jóvenes de entre 15 y 29 años, lo que representó el 23.3 por ciento de la población nacional. Es decir, casi un tercio de la población total en México.
En el marco del Día Internacional de la Juventud y ante el próximo inicio del Proceso Electoral Ordinario 2026-2027, resulta oportuno analizar el comportamiento de este sector de la población a nivel local en las elecciones recientes y reflexionar sobre el papel que desempeñará en la consolidación de la democracia en Yucatán.
Los datos del Instituto Nacional Electoral, a través de los Conteos Censales de Participación Ciudadana 2009-2024, muestran una tendencia alentadora. Durante el Proceso Electoral Ordinario 2020-2021, la participación de las personas jóvenes de entre 18 y 29 años en Yucatán fue del 56.2 por ciento. De una lista nominal integrada por 449 mil 807 jóvenes, acudieron a votar 238 mil 059, mientras que 185 mil 328 no ejercieron su derecho al voto. Este porcentaje colocó a la entidad en el segundo lugar nacional en participación juvenil, únicamente por debajo de Tlaxcala, que registró una participación del 58.5 por ciento.
Más significativo aún fue el comportamiento observado en el Proceso Electoral Ordinario 2023-2024. La participación juvenil aumentó a 63.6 por ciento, lo que representa un incremento de 7.4 puntos porcentuales respecto al proceso anterior. En esta ocasión, de las 461,459 personas jóvenes inscritas en la lista nominal, 270,697 emitieron su voto, mientras que 154 mil 884 no acudieron a las urnas.
Estas cifras permiten identificar una tendencia positiva en la participación política de las juventudes yucatecas. Más allá de los números, evidencian un mayor interés por involucrarse en la toma de decisiones públicas y por ejercer uno de los derechos fundamentales de toda democracia: el voto. La participación electoral no solo legitima a las autoridades electas, sino que también fortalece las instituciones y abre espacios para que las nuevas generaciones influyan en la definición del rumbo de sus municipios, estados y país.
Sin embargo, el reto no concluye con un incremento en los porcentajes de participación. Es indispensable continuar promoviendo la educación cívica, el acceso a información confiable y la formación de una cultura democrática que motive a las juventudes a involucrarse de manera permanente en los asuntos públicos. Participar no debe entenderse únicamente como acudir a las urnas cada determinado número de años, sino como un compromiso cotidiano con la vida democrática.
Hasta ahora, los dos procesos electorales más recientes muestran una tendencia ascendente en la participación de las personas jóvenes en Yucatán. El desafío para el Proceso Electoral Ordinario 2026-2027 será mantener e incluso superar esta dinámica. Fomentar entre las juventudes el ejercicio del derecho al voto y fortalecer su participación en los temas públicos no solo beneficia a este sector de la población, sino que contribuye a construir una democracia más representativa, plural y comprometida con el futuro del estado y del país.
Edición: Fernando Sierra