Opinión
Ornela De Gasperin Quintero
08/10/2026 | Mérida, Yucatán
Este año, el fenómeno natural llamado
El Niño no solo alcanzó la categoría de
Super Niño, sino que
se convirtió en un Niño Godzilla.
Será El Niño más fuerte de los últimos mil años.
Lo que hace unos meses era probable, ahora es cierto y más aterrador de lo que imaginábamos. Los últimos reportes meteorológicos indican que la temperatura en el océano Pacífico alcanzó los 3.11 °C. Esta cifra rebasa los registros de los últimos ciento cincuenta años. A partir de los 2 °C se considera un Niño muy fuerte y se le apoda Super Niño.
Pero el fenómeno aún no alcanza la temperatura pico prevista. Esto probablemente ocurra en noviembre venidero, y el pico alcance los 4 °C.
El análisis de cadáveres antiguos de corales en la costa de Ecuador, cuya composición química nos permite inferir a qué temperatura llegaba la superficie del mar cuando estaban vivos hace mil años, determinó que los fenómenos de El Niño ahora son mucho más variables y extremos que en la época preindustrial. Estos datos sobre corales y otros recabados sobre anillos de árboles nos permiten afirmar que estamos frente al fenómeno más desastroso del último milenio.
Un estudio reciente, publicado en la prestigiosa revista Science, concluye que El Niño puede potenciar al calentamiento global y que este activa y fortifica a El Niño, este El Niño Godzilla.
¿Qué significa que nos embista ‘Godzilla’?
Significa inundaciones, sequías, olas de calor excesivo, hambre y muerte.
Los científicos prevén, para febrero próximo, la muerte de más de cuatrocientas cincuenta mil personas, a causa del aumento de las temperaturas. Los países más afectados, como irónicamente ocurre con la crisis climática, serán naciones pobres del Sur global: Nigeria, Indonesia, Sudán, India, Brasil, RDC, Níger, Chad, Filipinas y Vietnam. La mayoría son naciones que no han fomentado el calentamiento global, y que difícilmente se pueden adaptar a sus impactos, inclusive sin El Niño.
Por si eso fuera poco, se estima que cincuenta millones de personas en todo el mundo sufrirán hambre aguda antes de que termine el año 2027, por el impacto que va a tener Godzilla sobre la producción global de alimentos. Esto es probablemente una subestimación: El Niño de los años 1877-78, que fue muy severo (se estima que la anomalía en la temperatura del mar llegó a 3.58 °C), provocó más de cincuenta millones de muertes, principalmente en India, Brasil y China, por las sequías y el hambre que produjo.
Es también probable que Godzilla genere un fenómeno conocido como onda/ola de Kelvin. Estas olas son perturbaciones del océano que transportan una gran cantidad de agua cálida hacia el este, principalmente por debajo de la superficie, y que se desplazan lentamente desde el Pacífico occidental, a lo largo del Ecuador, hacia las costas de Sudamérica.
Al llegar a la costa, la ola ya no puede seguir extendiéndose libremente hacia el este y su energía se convierte en este tipo de ondas. Una de estas ondas puede desplazarse hacia el norte por la costa de México y California, elevando temporalmente el nivel del mar decenas de centímetros.
California declaró estado de emergencia por esta amenaza.
A nivel económico, el Super Niño de 1997-98 causó pérdidas de 5,7 billones de dólares. Esto es casi tres veces los costos de la gran recesión de 2008, que causó una reducción del PIB mundial de 2 billones de dólares.
¿Cuáles serán los impactos previsibles en México?
Es posible que se produzcan lluvias muy intensas en invierno. También es probable que se desaten más huracanes en el Pacífico, pero menos en el Atlántico, Caribe y Golfo de México. Y podemos esperar sequías más intensas, con daños en la agricultura y seguridad alimentaria. Los estados de Baja California Norte o Sinaloa han sufrido algunas de las mayores inundaciones durante los años de El Niño.
Los eventos del Niño en 1982-83 y 1991-95 originaron sequías, conflictos por agua y se perdieron más de dos millones de toneladas de granos.
Hoy en día, hay pérdidas agrícolas como resultado de las sequías. Solo en el oeste de Morelos se acaba de declarar emergencia agrícola por la pérdida de entre 4 y 6 mil hectáreas de cultivo.
Por desgracia, El Niño Godzilla hoy azota a un mundo más caliente y más seco. Mientras no se ataquen de raíz las causas que originan la crisis climática, el sistema capitalista y la explotación del hombre y la naturaleza, nos azotarán más Godzillas.
¡No hay justicia climática sin justicia social!
Edición: Estefanía Cardeña