Opinión
Francisco J. Rosado May
19/10/2026 | Chetumal, Quintana Roo
Durante esta semana y la anterior se han llevado a cabo varias actividades y reuniones de trabajo en FAO-Roma, todo en el marco del Foro Mundial de la Alimentación 2026. Participan miles de personas, jóvenes, hombres, mujeres, sabios/as indígenas, académicos, organizaciones de la sociedad civil, empresarios y gobiernos.
El contexto que marca el foro es la publicación de la Evaluación Científica del Estado de Salud del Planeta 2026 (https://www.planetaryhealthcheck.org). Como antecedente, se han establecido nueve límites planetarios: capa de ozono en la estratosfera, acidificación de los océanos, uso de agua dulce, cambio climático, integridad de la biosfera, flujos biogeoquímicos como fertilizantes, cambio de uso del suelo, contaminación química, uso de nuevos productos. A partir del cambio climático, se han rebasado por mucho los límites. Nada bueno.
La agricultura convencional tiene mucho que ver con el deterioro del planeta, por eso FAO está tratando de construir alternativas que cambien esa tendencia. Por ejemplo, contribuye en alrededor del 33% de la emisión de gases causantes del cambio climático; explica alrededor del 80% de la pérdida de biodiversidad. La comida dominante se basa en productos ultraprocesados, causando problemas muy serios de salud humana y ambiental.
Sader y Sedarpe pueden hacer mucho para atender la situación grave antes expuesta. Teniendo en México como secretaria de Sader a una persona con formación agroecológica, no sería mala idea pensar en la aplicación de un programa de agroecología en el estado. Va propuesta de componentes:
1.- Articulación del programa estatal con programas federales como Sembrando Vida, teniendo como base principios de agroecología.
2.- Capacitación a diferentes niveles, desde el reforzamiento de lo que ha hecho Sembrando Vida con los agricultores hasta la capacitación de personal de Sedarpe y de las direcciones municipales relacionadas con el campo.
3.- Revisión y actualización de la carrera de agroecología de la Uimqroo y de otras carreras afines en el estado que ofrecen el Instituto Tecnológico de la Zona Maya y el Instituto Tecnológico Superior de Felipe Carrillo Puerto. El objetivo es que la aplicación del programa de agroecología en el estado esté coordinada con lo que se enseña en las instituciones de educación superior. Esta articulación puede explicar el fracaso o éxito del programa de agroecología.
4.- Implementación de un subprograma interinstitucional de investigación y formación de recursos humanos a nivel de maestría y doctorado. La investigación debe enfocarse a resolver los problemas que se detecten a nivel de campo; debe estar articulada con las necesidades del sector público.
5.- Implementación de un subprograma de cambios a nivel de campo para detener el deterioro de los sistemas alimentarios y para mejorar la productividad usando metodologías agroecológicas. La guía es la aplicación de los cinco niveles de transformación establecidos en la literatura: optimización en el uso de agroquímicos, sustitución de esos productos, rediseño en la estructura y manejo de los agroecosistemas, reconectar productores con consumidores y articular procesos locales con mundiales, como el de los ciclos biogeoquímicos, biodiversidad, etc.
Por supuesto que, con participación social y voluntad política, el programa de agroecología para el estado puede enriquecerse.
Punto y aparte.
El panorama del turismo en Quintana Roo necesita urgente atención; miles de familias del estado, de otros estados, y los ingresos en el gobierno están en gran riesgo.
Es cuanto.
Edición: Estefanía Cardeña