Foto: Cristopher Gonzalez

El mapache de Cozumel o mapache pigmeo (Procyon pygmaeus) es una especie endémica que vive en las áreas norte y sur de la isla y que lucha por sobrevivir en una zona donde es sensible a atropellamientos, por lo que se ha puesto en marcha una campaña de sensibilización dirigida a los conductores, para que moderen su velocidad.

Esta es una especie que genéticamente sólo puede encontrarse dentro de la ínsula, explica el biólogo Rafael Chacón Díaz, director del centro de conservación y educación ambiental de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel, quien destaca que a diferencia de su similar de la zona continental, la especia isleña es de menor tamaño.

 

Foto: Juan Cruzado Cortés

 

“Es una especie muy pequeñita, muy carismática, pesa tres o cuatro kilos, dependiendo de la edad, tiene un pelaje muy bonito, gris con franjas blancas, lo que lo hace único y diferente al que está en la zona continental. Tanto el cráneo como el cuerpo son totalmente diferentes a este último”, detalla Chacón Díaz.

La población del mapache pigmeo está entre los 250 a 300 individuos. Desde hace una década su principal riesgo son las vialidades, ya que al construirse la carretera perimetral comenzaron a circular vehículos, en su mayoría a exceso de velocidad, lo que dificulta el desplazamiento de los mapaches. La tasa de muerte es muy alta, destaca el biólogo, quien estima que al día al menos un ejemplar es atropellado y muere.

“Actualmente hay una problemática muy severa sobre esta especie debido a la fragmentación de su hábitat, ellos viven en la zona de manglar y cruzan la vialidad en temporada de reproducción o cuando el manglar se inunda y muchos de ellos son atropellados”, menciona.

 

Foto: Christoph Moning

 

Este índice tan alto de atropellamientos preocupa a los expertos; además, la mayoría de las víctimas son individuos jóvenes, de entre tres y cuatro años. “Prácticamente lo que los está matando es la actividad humana. Es lamentable. Muchos cruzan con sus crías, o sea, son hembras y su muerte va a afectar directamente en la reproducción de la especie y su supervivencia”, dice el entrevistado.

Los mapaches pueden llegar a vivir 12 años. Su gestación dura entre 60 a 65 días y una hembra puede tener de tres a cinco crías por parto. Científicamente pertenecen a la familia i​, aunque la palabra mapache proviene del náhuatl mapachihtli y significa el que mueve las manos. 

Esto, detalla Chacón Díaz, es porque son muy ágiles con estas extremidades: “son muy listos, limpios, siempre lavan sus alimentos, sus patas delanteras son una verdaderas manos, las utilizan como tal y muy eficientemente. Eso los hace especiales”.

 

 

Foto: Cancaro

 

Aunque no está catalogada como una especie en máximo peligro, el biólogo considera que sí corre el riesgo de desaparecer, aunque para cambiar su estatus es necesario que personal de la federación acuda a la isla a hacer los estudios correspondientes. 

“Quienes vivimos aquí y convivimos con ellos nos damos cuenta que es una especie que está en un peligro crítico y debe ser puesta en una categoría diferente a la que tiene actualmente”, dice el experto.

Esta especie es omnívora, es decir, come de todo, desde plantas, raíces y frutos hasta cangrejos, crustáceos y huevos. La complexión del mapache del continente es casi el doble que el endémico de la isla y su tamaño también varía, pues este último apenas alcanza el medio metro. Sus depredadores principales, al vivir en zona de manglar, son los cocodrilos.

Principalmente entre los extranjeros, señala Chacón Díaz, se tiene la imagen del mapache común, que es el ladrón, el que se mete a sus casas por comida o revuelve la basura y que en cierto punto se vuelve una plaga, “pero cuando ven al de aquí de la isla, que es tan pequeñito, les despierta ternura. Aquí es una especie silvestre y muy bonita, además de pequeñita”.

 

Foto: Juan Cruzado Cortés3

 

El director del centro de conservación y educación ambiental de la Fundación de Parques y Museos de Cozumel destacó que llevan a cabo un programa permanente de protección a la fauna y rescate al mapache endémico de la isla, principalmente enfocada en que los conductores disminuyan su velocidad al transitar por la zona que es su hogar.

Como parte de la sensibilización sobre la especie difundirán en los próximos días a través de Spotify un tema musical, también reparten calcomanías y colocan letreros llamando a conservar la especie. Otra acción es crear figuras de vidrio con el tamaño real de los mapaches para colocar en diferentes puntos de la carretera y que así los conductores puedan ver cómo lucen, reconocerlos y respetar su paso. Junto a esto instalaron leyendas de “maneje con precaución”.

 

Edición: Laura Espejo