Previene IMSS Quintana Roo transmisión de VIH de madre e hijo

Llevan a cabo planes de seguimiento desde antes del embarazo
Foto: IMSS

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Quintana Roo realiza acciones coordinadas que previenen, atienden y dan seguimiento a las mujeres embarazadas y a sus recién nacidos hijos e hijas, desde sus primeros momentos de vida, con el objetivo de evitar enfermedades prevenibles como el VIH durante el embarazo, parto y alumbramiento.

El encargado de la Coordinación Clínica del servicio de Pediatría del Hospital General de Zona No. 18 en Playa del Carmen, doctor Miguel Ángel Jaime Suarez, indicó que estas acciones incluyen una atención integral, efectiva, oportuna y programada desde antes del embarazo hasta después del nacimiento del nacimiento.

Las acciones que realizan incluyen: el control prenatal, atención oportuna de la emergencia obstétrica de emergencias obstétricas, prevención de parto prematuro, medidas de prevención de la transmisión vertical del VIH y sífilis congénita, fomento de la lactancia materna y alimentación adecuada, entre otras.

El especialista explicó que en este hospital se lleva a cabo un plan de seguimiento obstétrico para detectar oportunamente el VIH y si la madre es portadora poder establecer un tratamiento preventivo orientado al bebé y terapéutico para la mamá.

“Es tan importante que si no se toman las medidas correctas la mamá puede contagiar de VIH al bebé durante el parto y someterlo a un tratamiento farmacológico y control médico de por vida; por ello las parejas deben planear sus embarazos, cuidar su salud física y emocional, y hacerse las detecciones correspondientes, incluso antes de empezar a procrear”, señaló el médico.

Aunque los tratamientos han avanzado mucho y las condiciones de vida para un paciente con VIH son más favorables, lo ideal es evitar que los niños se contagien. 

“Hoy hablar de VIH sida ya no es hablar de muerte, se ha vuelto una enfermedad controlable, los tratamientos y los protocolos le permiten a estos pacientes tener una vida normal, sean niños, adolescentes o adultos, pero lo mejor es evitar la enfermedad para no someterse a un tratamiento farmacológico de por vida”, concluyó el médico pediatra.

 

Edición: Laura Espejo