Foto: Gobierno del Estado

Las lluvias causadas por la tormenta tropical Cristóbal dejaron pérdidas por 250 millones de pesos, perjudicando a 3 mil campesinos de más de 150 localidades del sur de Quintana Roo; además cerca de 14 mil hectáreas de tierras quedaron inundadas, y hasta 7 mil colmenas sufrieron afectaciones, por lo que se dejó de producir 205 mil 920 kilogramos de miel, informó Luis Torres Llanes, titular de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (Sedarpe). 

Acompañado del coordinador general de Comunicación Social, Carlos Orvañanos Rea, Torres Llanes indicó que las lluvias e inundaciones causadas por Cristóbal llegaron después de un periodo de sequía prolongado, aspecto que se ha sumado a la contingencia por COVID-19.

Señaló que 85 comunidades fueron afectadas de manera directa, y otras 70 de manera indirecta, dañando principalmente a la producción ganadera; ante ello se implementaron programas como la entrega de pollinaza y peso por peso, para rehabilitar las praderas. 

La ganadería registró una pérdida de unas 74 cabezas de ganado y disminución de peso dadas las inundaciones. También se registró un daño importante en la siembra de maíz y caña de azúcar y en algunas cosechas frutales. 

Seguro ganadero

Luis Torres destacó que este año aplica el seguro agrícola ganadero que en 2019 daba garantía a 65 mil hectáreas, mediante el cual la federación, que aportaba 75 por ciento de los recursos, implementó otros apoyos. “No habrá seguro en el tema agrícola este año, y no hay posibilidad de aseguramiento, ellos (campesinos) fueron informados por las autoridades federales”.

Indicó que, pese a las reducciones de recursos en todas las áreas de gobierno, confía en la reactivación de los sistemas productivos, pues la pandemia no afectó las actividades productivas. “A pesar de esta situación hay optimismo, y como gobierno nos concentramos en que el poco o mucho recurso sea bien aplicado”. 

En cuanto a los daños presentados en la apicultura, se registró una pérdida de 6 mil 864 colmenas, de las cuales 30 por ciento accedió al fondo de aseguramiento ganadero.

 

Edición: Ana Ordaz