Muchos trabajadores del ramo restaurantero y turístico de Cancún han tenido meses difíciles debido a la contingencia, gran parte de ellos se han visto orillados a buscar otras alternativas para generar un ingreso extra. “Ir de compras, cocinar en casa tacos o pambazos y entregar comida a domicilio fueron tareas que jamás me pasaron por la mente”, explica Jorge Muriel de la Rosa, quien a raíz del cierre parcial del exclusivo restaurante donde laboraba, inició este tipo de actividades vía redes sociales.
Los primeros días comenzó vendiendo tacos con un precio de tres por 40 pesos. En un buen día llegaba a vender hasta 40 órdenes, aunque también tuvo días malos con sólo tres, pero gracias a la constancia y a clientes que ya le hacían pedidos cada vez más grandes, incorporó al menú antojitos como pambazos, y así duplicó su ganancia.
Durante los tres meses que permaneció cerrado su lugar de trabajo, la empresa los apoyó con un incentivo mientras las operaciones volvían a la normalidad, además de que varios patrocinadores los ayudaron de forma directa.
Mientras estuvo desempleado, la tecnología fue fundamental para Jorge, ya que en redes sociales encontró el canal adecuado para ofertar sus productos y/o servicios, donde al día de hoy se pueden encontrar cerca de 300 grupos de venta, muchos de ellos segmentados por colonias o fraccionamientos, son negocios locales y dentro de los productos que se ofertan hay comidas, postres, taxi, antojitos, botanas, cerveza, servicios de limpieza, entre otros.
A un mes de haber regresado al restaurante, Jorge Muriel confiesa que le hubiera gustado seguir con ese negocio, pero su trabajo es muy demandante y se le complica atender ambas actividades.
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