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Ana Ramírez
31/03/2026 | Cancún, Quintana Roo
El vicepresidente de relaciones y difusión del Colegio de Contadores de Cancún, Dionisio Pérez Castañeda, señaló que si bien el sistema del SAT ahora cuenta con información precargada, es indispensable que los contribuyentes revisen y concilien los datos antes de enviar su declaración, ya que errores u omisiones pueden derivar en inconsistencias fiscales o revisiones posteriores por parte de la autoridad.
Recordó que la declaración anual de personas morales vence este 31 de marzo, mientras que para personas físicas será hasta el 30 de abril. Uno de los puntos de mayor preocupación, dijo, es la excesiva confianza en los sistemas automatizados del Servicio de Administración Tributaria (SAT).
Aunque la digitalización busca agilizar los procesos, la precarga de información no está exenta de fallas o inconsistencias con la realidad contable de cada empresa; por ello, la revisión minuciosa se vuelve obligatoria para evitar que discrepancias mínimas deriven en sanciones importantes. Por ello enfatizó la necesidad de una verificación detallada por parte de los empresarios antes de enviar cualquier documento oficial.
"La recomendación para los contribuyentes es que, aun cuando venga precargado, ellos tienen que hacer una revisión previa para poder evitar errores que después les vayan a caer en una situación de una mala presentación de declaración, un dato erróneo. Entonces, la recomendación es que hagan una revisión de lo que realmente tienen en su empresa para que hagan las correcciones adecuadas y puedan hacer las correcciones en lo que está precargado en el portal", exhortó.
El incumplimiento o el retraso en esta obligación no es un tema menor, ya que las multas por solo presentar la declaración de manera posterior pueden superar los 15 mil pesos, a lo que se deben sumar los recargos acumulados. Además, la autoridad fiscal ha intensificado el uso de programas de fiscalización que analizan parámetros específicos, como empresas que reportan pérdidas de forma recurrente o aquellas con deducciones atípicas en activos fijos.
Esta mayor fiscalización conlleva una carga administrativa adicional; se estima que las empresas han tenido que incrementar su inversión en personal especializado y capacitación en aproximadamente 15 por ciento. Este gasto, aunque necesario para garantizar el cumplimiento adecuado, representa un costo que no es directamente productivo para el negocio, pero resulta indispensable para evitar la cancelación de sellos digitales o una opinión de cumplimiento negativa, lo cual paralizaría la operación comercial.
Para el especialista, el periodo de declaraciones debe verse como un ejercicio de salud financiera integral; no se trata simplemente de un trámite burocrático, sino de una ventana para evaluar la trayectoria del negocio y su capacidad de respuesta ante factores externos como la volatilidad de los mercados o el aumento en las tasas de interés.
"La recomendación básicamente es planear, crear previsión, crear un presupuesto, hacer un análisis de cómo está mi empresa, cómo está mi entorno local, estatal, cómo está el país y cómo está el global económicamente. Siempre sería bueno hacer una inversión analizada y de ahí la importancia ahorita de las declaraciones también de las personas morales; no nada más es el cumplimiento de la obligación fiscal, es una oportunidad para verificar cómo está la situación financiera del negocio y cómo se va teniendo una tendencia en estos tiempos", apuntó.
Finalmente, hizo un llamado especial a las asociaciones civiles y donatarias autorizadas a vigilar que sus estatutos, actas y permisos ante el SAT estén plenamente vigentes, pues la fiscalización actual no distingue sectores y busca que todos los contribuyentes mantengan su documentación en orden para conservar sus beneficios fiscales y operatividad.
Edición: Estefanía Cardeña