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Ana Ramírez
15/04/2026 | Cancún, Quintana Roo
Madres de familia del Centro de Atención Múltiple (CAM) de Cancún se manifestaron este miércoles frente a la Secretaría de Educación en Cancún, para solicitar que se abra una opción educativa para los infantes que pasan a nivel medio superior, porque no existe inclusión para ellos.
Tras haber logrado la apertura del nivel secundaria, ahora se enfrentan a un vacío institucional que deja por lo menos a cerca de 50 estudiantes en la incertidumbre absoluta al terminar su educación básica.
"Sí se siente que no tienen la oportunidad, porque una vez que salen, no hay para dónde enfocarlos, sí se sienten como que tristes, como que dicen, '¿Y ahora a dónde voy?.' Entonces, por eso estamos aquí luchando por esa parte", compartió Blanca Celso Soto Lagunas, una de las mamás.
La preocupación crece conforme se acerca el cierre del ciclo escolar, en julio, pues no existen espacios públicos adecuados que garanticen la continuidad académica y el desarrollo integral de estos alumnos.
Las opciones actuales, como el sistema de Centro de Atención para Estudiantes con Discapacidad, son insuficientes al operar bajo una modalidad no escolarizada de pocos días por semana.
Las madres de familia demandan un sistema que funcione diariamente en horarios regulares para fortalecer el aprendizaje en lectura y escritura; además, denunciaron la falta de intérpretes profesionales en Lengua de Señas Mexicana y de personal capacitado para atender condiciones intelectuales y motrices, lo que limita el progreso real de los estudiantes en el sistema educativo vigente.
Denunciaron que la escasez de docentes especializados agrava la crisis educativa, porque los pocos maestros disponibles deben atender múltiples grados de forma simultánea, comprometiendo la calidad de la enseñanza.
Además, esta carencia provoca que muchos jóvenes fracasen al integrarse en planteles regulares, donde no encuentran sensibilidad pedagógica ni recursos necesarios para avanzar, quedando finalmente rezagados o fuera del sistema escolar por falta de apoyos técnicos.
Esta situación genera un profundo sentimiento de exclusión en los alumnos, quienes perciben que las promesas de inclusión social no se reflejan en oportunidades tangibles.
Ante la falta de respuestas a las solicitudes presentadas formalmente, la comunidad exige una solución inmediata que garantice un espacio digno para el aprendizaje antes de que los egresados pierdan el año escolar.
Reiteraron que la inclusión verdadera debe ir más allá del discurso y traducirse en acciones institucionales concretas, por lo que pidieron sensibilidad a las autoridades para que estos jóvenes puedan concluir su formación y aspirar a una vida independiente y productiva.
La comunidad de paterfamilias espera que se autorice este nuevo nivel educativo para que los estudiantes se sientan integrados y valorados como ciudadanos con pleno derecho al estudio y a un futuro profesional digno.
Edición: Estefanía Cardeña