Convivir con sus amigos, lo que más extrañan los niños en clases virtuales

Más de 297 estudiantes utilizarán el programa 'Aprende en Casa II'
Foto: Cortesía Ilsa Cordero

Joana Maldonado y Rosario Ruiz

 

Lo que más extrañan las niñas y los niños en este regreso a clases a distancia es la convivencia con sus compañeros, pero también les ha enseñado a valorar. 

“No es lo mismo que te lo expliquen presencialmente a que puedas decir tus dudas y hasta te ganes puntos extra por participar”, dijo Luna, de 13 años, quien el pasado lunes comenzó a cursar el segundo grado de secundaria. 

“También extrañamos los juegos”, sostuvo por su parte Fernando, de 10 años, que cursa el quinto año de primaria, mientras que para Ilsa, de cinco años y que inició tercero de kínder, “todo está en la tablet, mis juegos, fotos, actividades y mis amigos”.

Como más de 297 mil niñas, niños y adolescentes en Quintana Roo, Luna Maldonado inició clases a distancia bajo el programa Aprende en Casa II, implementado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) en todo el país. Ella estudia el segundo grado de secundaria en un plantel público de Chetumal.

Entre risas, Luna cuenta que llegó tarde a clases porque ella y su mamá no localizaban la transmisión. Cuando encontró el canal que le correspondía comenzó a tomar apuntes de matemáticas, después de ciencia y tecnología física, en donde se trató el tema de manipulación genética, mientras que en historia exploró la globalización. 

“Fue todo un resumen de lo que vi en primer grado y mis maestros me mandaron tarea, sólo hago audios y se los mando, es tarea por audios de WhatsApp dando las explicaciones de lo que vi en clase, y me metí a un curso de inglés de manera voluntaria”, comparte.

La experiencia de Luna, que cuenta con computadora y conexión a internet, fue buena, aunque cree que es raro porque para ella las explicaciones del programa televisivo no son tan claras porque los estudiantes se quedan con dudas de los temas. “Creo que todos nos sentimos raros, es confuso en cuanto a las explicaciones que aclararíamos si estuviéramos presentes, pero te ayuda bastante cuando los representan con animaciones”, y sin dudarlo asegura: “¡Claro que me gustaría mejor ir a la escuela si no pasara lo que pasa ahora!”.

Fernando Villanueva recién comenzó a cursar quinto grado. Muy contento por ver a sus compañeros este lunes a través de la plataforma Meet, destaca que extraña jugar con ellos, hacer tareas juntos, ponerse de acuerdo para los turnos, platicar de sus juegos y juguetes.

Sobre la escuela a distancia, piensa que es “padre” porque por un lado está aprendiendo a usar la computadora no solo para jugar y ver películas, sino como herramienta de aprendizaje. 

Para Ilsa Cordero, su último año de kínder inició de una manera inesperada, aunque para ella manejar una tablet no representa mayor dificultad. “Lo hace mejor que yo”, dice su mamá entre risas.

Su horario de clases le permite tener descanso entre actividades y utiliza diferentes plataformas: la primera clase es de educación física y dura una hora, por Facebook Live; luego tiene una hora de español en otra plataforma y finalmente toma una clase de inglés. De la tarea que le dejan debe mandar fotos por Whatsapp.

“El iPad tiene mis clases, juegos, películas y muchas fotos. Tiene a Poppy, Branch y Diamantina (sus personajes favoritos de la película Trolls)”, señala la niña, que dice que sí extraña a sus amigos, “pero puedo hablar con ellos por la compu, también mi miss me habla para hacer cosas”, y asegura orgullosa que hace sola su tarea.

Su mamá explica que diariamente los maestros les envían los materiales que utilizarán al día siguiente para así estar listos y resalta que es importante la supervisión paterna: “hay que estar con ellos porque hay cosas que las misses les piden o algunos detalles con Zoom, como el micrófono. Debemos dejarles su espacio, pero estar al pendiente por si se atoran”.

 

Edición: Enrique Álvarez