Desde Tepich, QRoo, monitorean actividad nuclear

Vigilan permanentemente el movimiento del suelo en tiempo real
Foto: UNAM

En Tepich, municipio de Felipe Carrillo Puerto, la estación sismológica del Instituto de Geofísica de la UNAM registra los sismos de pequeña y gran magnitud que ocurren en la región, pero es también parte del Sistema Internacional de Vigilancia (IMS por sus siglas en inglés) de la Comisión Preparatoria para la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, organismo encargado de vigilar el cumplimiento del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, con sede en Viena, Austria.

Xyoli Pérez Campos, jefa de servicio del Sismológico Nacional, afirmó que la estación opera en colaboración con el tratado y el servicio geológico de Estados Unidos.

“Las características del sitio son las adecuadas para obtener registros que permitan observar claramente las señales sismológicas y con eso poder analizar los sismos que ocurren en el país y otras partes del mundo”, mencionó.

Explicó que el Sistema Internacional de Vigilancia de actividad nuclear tiene cuatro redes, entre ellas una de radionuclidos, que permite monitorear en la atmósfera los contenidos de radionuclidos liberados en caso de una explosión nuclear; y una red hidroacústica, que implica sensores de fondo marino o bien estaciones sismológicas instaladas en islas y que detecta actividad nuclear en el océano.

Las estaciones sismológicas tienen dos redes: la primaria y la auxiliar; esta última es de las que opera México. Dichas estaciones se localizan en los estados de Matías Romero, Oaxaca; La Paz, Baja California Sur y Tepich, Quintana Roo.

La distribución de estas estaciones fue acordada en el pleno de la Organización del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares y satisface una distribución mundial para poder detectar en cualquier lugar del orbe una detonación o prueba nuclear que viole el tratado.

La estación es una caseta pequeña donde hay un cuarto de equipos que suministran energía, transmiten las señales y las registran y otro cuarto donde están los sensores. Monitorean permanentemente el movimiento del suelo y los datos son transmitidos en tiempo real al Servicio Sismológico Nacional (CDMX) y a la Organización del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares, en Viena.

No tiene personal, desde la distancia se hace el monitoreo y anualmente realizan mantenimiento. “En el caso de Tepich, tiene más sensores que otras estaciones y esto tiene que ver con la colaboración internacional que tenemos”, y aclaró que en la península sí hay actividad sísmica, aunque muy baja; el sismo más fuerte registrado hasta ahora fue de 4.6 grados a 60 kilómetros al sur de Carrillo Puerto.

Edición: Ana Ordaz