Con un horizonte incierto, estudiantes inician periodo vacacional

El reinicio de actividades está marcado para el 11 de enero
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Tras cuatro meses de clases a distancia, estudiantes de educación básica iniciaron este lunes su periodo de vacaciones decembrinas y volverán el próximo 11 de enero, sin definirse aún si será a las aulas o a clases virtuales. Este periodo representa un descanso para docentes, pero también para madres y padres de familia que han tenido que enfrentar los retos del aprendizaje en casa. 

De acuerdo con datos de la Secretaría de Educación en el estado, en Quintana Roo hay 469 mil 163 estudiantes y 25 mil 105 docentes de todos los niveles; 73.8 por ciento corresponde a educación básica (preescolar, primaria y secundaria) y 15.1 por ciento a educación media superior. Este año, aún en medio de la pandemia, se registró un incremento de 1.29 por ciento en la matrícula escolar.  

Un dato importante que ofreció la secretaria de Educación estatal, Ana Isabel Vásquez Jiménez, en su más reciente comparecencia en noviembre pasado ante diputados, es que las condiciones de pandemia generaron el cierre de 11 escuelas particulares y en consecuencia la migración de 6 mil 550 estudiantes a planteles públicos, de los cuales 3 mil 833 -más de la mitad- son del municipio de Benito Juárez.

“Ha representado un gran reto en términos de cobertura, financieros y que no hay más maestros y ha obligado a pagar docentes por honorarios”, dijo. 

En este contexto, docentes del estado y de todo el país han tenido que enfrentar los retos de una escuela a distancia. Con o sin equipos de cómputo y la posibilidad de conexión de sus estudiantes y apoyados con el programa “Aprende en Casa II”, que implementó la Secretaría de Educación Pública (SEP), aunque la señal y los equipos no lleguen a todas las viviendas del estado.

Muchos docentes, como la maestra Patricia Gamboa, de preescolar, tuvieron que cumplir con capacitaciones para saber usar las tecnologías de la información y la plataforma Google Classroom, que al principio le causaron agobio pensando que no podría hacerlo; aún así, relató que no podía darles uso ante la carencia de la mayoría de sus estudiantes por usar este tipo de elementos para completar su educación. 

A finales del mes pasado, al término del primer trimestre, alumnas y alumnos fueron evaluados a distancia. Los docentes -con posibilidades de conexión con sus alumnos- hicieron uso de plataformas y videollamadas para revisar tareas, así como correos electrónicos; el resto con trabajos impresos o cuadernillos que recogían de las comunidades.

“El proceso ha sido complejo, yo creo que los niños no aprenden todo lo que es, pero al menos hay un esfuerzo de parte de estudiantes y docentes, también de padres y madres de familia que nos involucramos con sus estudios, muchos de nosotros volvemos a cursar la primaria junto con ellos porque no hay más, hay que estar pegados con ellos para que aprendan”, cuenta Aída Aguirre, madre de una estudiante de quinto grado.

 

Edición: Laura Espejo