30 por ciento de los padres en QRoo saben que sus hijos son adictos

En el estado hay 0.35 por ciento de riesgo de consumo temprano en los jóvenes
Foto: Reuters

El diagnóstico 2020 de México Unido contra la Delincuencia arroja que en Quintana Roo hay un 0.35 (en una escala del 0 al 1) de situación de riesgo para consumo temprano de sustancias en jóvenes. Incluso, señala, el 30.8 por ciento de los padres saben de la adicción de sus hijos.

México Unido contra la Delincuencia (MUCD) es una asociación civil no lucrativa, laica y apartidista dedicada al análisis de políticas de seguridad, legalidad y justicia y la implementación de proyectos de prevención social de la violencia. Recientemente dio a conocer su diagnóstico sobre políticas de prevención del consumo de drogas en la población adolescente en Quintana Roo.

Los resultados fueron compartidos por el director del Instituto Quintanarroense de la Juventud (IQJ), Fernando Méndez Santiago, quien mencionó que éstos sirven para crear políticas públicas en materia de prevención.

El ejercicio se llevó a cabo en diez entidades federativas con mayor consumo de drogas ilegales en jóvenes de 12 a 17 años; estas fueron: Aguascalientes, Ciudad de México, Coahuila, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo.

En cuanto a la prevalencia de consumo de sustancias, el 29.9 por ciento de los jóvenes consume sustancias legales e ilegales; 21.7, alcohol; 16.8, tabaco; 4.2, drogas médicas e ilegales; 4.0, drogas ilegales; 3.1, marihuana; 2.2, drogas ilegales distintas a la marihuana, el uno por ciento drogas médicas y 0.9 por ciento, cocaína.

La edad promedio de inicio de consumo es de 14.6 años para el alcohol; 14.3 años, drogas ilegales distintas a la marihuana; 15.5, tabaco; 14.5 años, marihuana y 13 años para drogas médicas.  

Un dato a destacar es que el 30.8 por ciento de los padres de familia saben del consumo de sus hijos (sin especificar la respuesta de éstos) y que el 48.9 por ciento de los jóvenes consume sustancias con amigos.

De esto último se destaca que una relación familiar desfavorable, sobre todo de los padres hacia los hijos e hijas, incide como factor de riesgo que determina el consumo, mientras que las oportunidades en la familia para el involucramiento pro social son un aspecto importante en los no consumidores.

Entre los perfiles epidemiológicos, el estudio supone como factor de riesgo las actitudes familiares que se asumen ante el bajo interés en actividades escolares, de cuidados, etcétera; presencia de violencia en el ambiente familiar o percepción de tolerancia a participar en actos violentos; mientras que las actitudes entre pares también son un factor de riesgo si existe la percepción de recompensa a participación en actos violentos y de uso de drogas en pares.

El estudio detalla que en el caso de las fuentes de información, los hombres tienden a ignorar o dejar de lado las tradicionales, como la escuela, las campañas y los folletos informativos, y se informan más por internet y redes sociales; además, los que consumen se informan a través de pares sobre la dinámica de consumo.

Los lugares en donde se consumen sustancias ilegales son: la casa propia, 12.74 por ciento para hombres y 3.13 para mujeres; en casa de otra persona, 16.09 y 20.13, respectivamente; en la escuela o trabajo, 1.55 por ciento para varones y 5.04 para mujeres; en la calle o parque, 25.57 y 8.92; y en un bar o fiesta en una proporción de 26.72 y 8.17 para hombres y mujeres, respectivamente. 

Los encuestados respondieron que es con amigos, solos o con conocidos cuando consumen sustancias ilegales, en ese orden.

MUCD informó en un comunicado que para este año se prevé un taller impartido por el equipo de la organización dirigido a funcionarios públicos de primer contacto con las juventudes en la entidad, en donde abordarán, entre otras cosas, los perfiles epidemiológicos de las juventudes en Quintana Roo en materia de consumo de sustancias que forman parte del diagnóstico.

Edición: Ana Ordaz