Rumania presenta queja por retención de 85 connacionales en Cancún

Se encuentran en apenas dos habitaciones en la terminal aérea
Foto: Juan Manuel Valdivia

Emir Olivares

Las autoridades de Rumania presentaron una queja ante la embajada de México en aquel país para denunciar que desde el 30 de enero 85 de sus connacionales están retenidos por agentes migratorios en el Aeropuerto Internacional de Cancún, Quintana Roo.

La cancillería mexicana confirmó que se recibió la queja del Ministerio de Relaciones Exteriores rumano (MFA, por sus siglas en ese país), la cual se remitió al Instituto Nacional de Migración (INM), organismo encargado de verificar el ingreso de extranjeros al país. En tanto que en el INM se informó que se encuentran verificando la información.

El MFA de Rumania presentó la queja ante el embajador mexicano en Bucarest, José Guillermo Ordorica Robles.

Los testimonios de los ciudadanos rumanos se dieron a conocer ya en diversos medios de aquel país europeo. El 30 de enero llegaron al caribe mexicano en un vuelo de la aerolínea alemana Lufthansa, pero las autoridades migratorias, señalan las denuncias, les impidieron la entrada a México y “les quitaron sus celulares”.

Los rumanos retenidos lograron esconder una tableta electrónica, gracias a lo cual lograron ponerse en comunicación con familiares para denunciar el caso.

De acuerdo a los testimonios que han logrado dar a conocer al medio rumano Digi24, se trata de 85 ciudadanos de ese país, retenidos en apenas dos habitaciones en la terminal aérea de Cancún, por lo que temen ante un posible contagio de COVID-19.

En un comunicado, las autoridades rumanas indicaron que “entre el 30 y 31 de enero de 2021, la embajada de Rumania en la Ciudad de México recibió una serie de solicitudes de asistencia consular de ciudadanos rumanos a quienes no se les permitió ingresar a los Estados Unidos Mexicanos, a su llegada a los aeropuertos de la Ciudad de México y Cancún”.

El MFA informó que las autoridades mexicanas indicaron varios motivos para retener a sus connacionales, entre ellas “que el propósito del viaje no estaba justificado” y que algunos tenían alertas de viaje que se activaron al revisar sus documentos.

Edición: Elsa Torres