La Jornada Maya

Lilia Balam
Foto: DIF Yucatán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Martes 6 de agosto, 2019

“Para muchos es un tabú ver a una mujer amamantando. Si una mamá no tiene el apoyo de su pareja y de la sociedad, será más complicado que dé pecho”, expresó la terapeuta y una de las fundadoras de la asociación Entrelazando maternidades, Lourdes Jiménez Bartlett, al ser cuestionada sobre las barreras que atraviesan las mujeres en torno a la lactancia materna.

De acuerdo con el subdirector de los Servicios Municipales de Salud, Irving Sauri Cruz, a finales de la década de los 80 se popularizó esa práctica, sin embargo, “cayó en un bache” por diversas razones, entre ellas “por las mismas mujeres”, ya que “la primera condición es que la mujer lo desee, en el bebé es innato y amamantar es un acto instintivo”. El médico añadió que algunas “dicen que sí, pero a la primera [se quejan]: que me ardió, que me duele, que me dieron penicilina, que no le asentó mi leche [al bebé]”.

La opinión del funcionario contradice lo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que define a la lactancia materna como un acto natural y a la vez, un “comportamiento que se aprende, pues diversas investigaciones demuestran que las mujeres necesitan un apoyo activo para instaurar y mantener un amamantamiento adecuado”.

Esto lo confirmó Jiménez Bartlet, quien enfatizó la importancia de las redes de apoyo para que las madres puedan amamantar durante el mayor tiempo posible. La lactancia materna sigue siendo un tabú y si la mujer no cuenta con el soporte de su familia o de la sociedad, será complicado que decida mantener la lactancia materna, insistió.

[b]Hablar del tema es normalizarlo[/b]

Diana Manzano Cocom, otra de las fundadoras de Entrelazando maternidades, reiteró que hablar sobre esa práctica permite concientizar a la ciudadanía y que ésta apoye a las madres que dan pecho.

“Conversar sobre eso hace que normalicemos, como debe ser. La lactancia es algo normal y en compañía, apoyadas por otras mujeres, podemos generar un cambio para que no sea negada, sino vista como algo natural”, sostuvo.

Por su parte, una de las integrantes de la asociación civil Todas por la chuchú, Aline Gámez Quintana, recordó que todas las mujeres tienen derecho a dar pecho en donde sea, sin ser señaladas o sin que se les retire del sitio.

“La lactancia materna es un acto mágico pero también de amor y valentía en estos tiempos en que estamos bombardeadas de mercadotecnia. Debemos informarnos, necesitamos apoyo de familiares y amigos, y debemos confiar en nuestra capacidad de amamantar libremente donde deseemos”, puntualizó.

Actualmente el Ayuntamiento de Mérida cuenta con tres lactarios en edificios municipales: en la Oficina del Departamento de Finanzas, en el Sistema Nacional de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Municipal y en el Centro Municipal de Atención Nutricional y Diabetes (CEMANUD). Todos se encuentran a disposición del público, es decir, no son únicamente para trabajadoras de la comuna.

La jefa del CEMANUD, Edsi Gómez Pérez, informó que al concluir el trienio se deberá contar con 12 salas de lactancia tanto en edificios públicos como en empresas.


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