Registra Centro Histórico de Mérida baja en accidentes peatonales

La reducción de 58 por ciento es producto de la reubicación de paraderos: OMSM
Foto: Abraham Bote

La colocación de maceteros y alejar los paraderos del transporte público del centro, generó la reducción de 58 por ciento de los siniestros viales que involucran a peatones en el Centro Histórico, reveló Eduardo Monsreal Toraya, integrante del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida (OMSM).

Además, según expuso, hubo una buena aceptación por parte de las empresas concesionarias de transporte público de la separación de los ascensos y descensos de pasajeros, ya que notaron que hacía más eficiente la operación del servicio.

Todas estas medidas evidencian la necesidad de reestructurar el sistema de transporte público, incorporar nuevas rutas troncales y tipo arco que permitan ir de un extremo a otro de la ciudad sin necesidad de hacer transbordos.

Como parte del regreso de los paraderos de camiones a sus lugares originales, en un recorrido realizado este 25 de septiembre, pudimos observar varias calles sin
maceteros, dejando libre el espacio para que se puedan estacionar las unidades del transporte público.

No obstante, todavía quedan varios en algunas arterías del corazón de la ciudad. 

Esta medida, en su momento dividió opiniones, algunas personas, sobre todo líderes empresariales, criticaron la medida pues, según ellos, les daba menos espacio
a los automóviles y afectaba a sus comercios.

Sin embargo, agrupaciones expertas en movilidad, señalaron que esta acción propiciaba mayores espacios de seguridad para los peatones que a diario transitan por esta zona tan caótica de la ciudad.

 

Foto: Abraham Bote

 

Recientemente, el gobierno del estado informó que a partir del sábado 2 de octubre entrará en vigor el acercamiento de las zonas de ascenso y descenso de 150 rutas de transporte público, a fin de que los usuarios recorran distancias más cortas para realizar algún transbordo en este punto de la ciudad, ahorrando tiempo y
sin poner en riesgo su salud. 

Esto, como “producto del trabajo y consenso en la Mesa de Evaluación del Plan de Mejora a la Movilidad Urbana para el Centro Histórico de Mérida, así como del buen avance en el proceso de vacunación y las medidas que se han tomado”.

Eduardo Monsreal Toraya, integrante del Observatorio de Movilidad Sostenible de Mérida (OMSM), indicó que este proyecto fue concebido como una medida emergente, sujeta a cambios y con temporalidad limitada, por lo que era de esperarse que llegara el momento de regresar los paraderos o acercarlos a sus ubicaciones previas a la contingencia sanitaria.

De acuerdo con el analista en desarrollo urbano y movilidad, en la última mesa de seguimiento del Plan, llevado a cabo a finales de agosto de 2021, las autoridades estatales mostraron algunos indicadores de salud; contagios, hospitalizaciones y fallecimientos por Covid-19 y el ritmo de vacunación en la Zona Metropolitana de Mérida, economía y seguridad vial, y con base al análisis de esos datos, determinaron que había la posibilidad de ir acercando los paraderos.

 

Foto: Abraham Bote

 

Entre los datos que llamaron la atención del organismo, está la reducción de un 58 por ciento de los siniestros viales que involucran a peatones en el Centro Histórico, y la buena aceptación por parte de las empresas concesionarias de transporte público de la separación de los ascensos y descensos de pasajeros, ya que notaron que hacía más eficiente la operación del servicio.

Monsreal Toraya detalló que durante la implementación del Plan se llevaron a cabo encuestas de percepción, siendo el tema de la reubicación de los paraderos uno de los indicadores donde el éste mostraba las puntuaciones más bajas, y fue la principal queja las distancias de recorrido entre paraderos.

De acuerdo a la propuesta que mostraron en su momento, el especialista indicó que algunas calles del centro de la ciudad con alta afluencia peatonal, como las inmediaciones de los mercados y la Plaza Grande, mantendrían los ensanches peatonales, con una disposición distinta de los maceteros en el que aproveche más el ensanche peatonal hacia uno de los costados de la calle y mejore la eficiencia de las bahías de carga y descarga.

 

Foto: Abraham Bote

 

“El marcado descenso de los siniestros viales con peatones durante la implementación del Plan pone sobre relieve la pertinencia de desarrollar obras permanentes de ampliación y mejora de la infraestructura peatonal, así como medidas de pacificación del tránsito motorizado”, subrayó.

Al evitar los transbordos bajarían los costos y tiempos de viaje, así como la presión que recibe el centro de la ciudad como principal centro de transbordo de rutas y crearía condiciones más propicias para hacer del centro histórico un lugar más seguro y amable para peatones.

 

Edición: Laura Espejo