Para Susana Sánchez Romero la danza ha sido su pasión desde pequeña. La bailarina yucateca estuvo en Nueva York para formar parte del elenco de The Nutcracker del Syracuse City Ballet, por invitación de la misma compañía.
Dicha puesta en escena se realizó el pasado 4 y 5 de diciembre en The Oncenter Crouse Hinds Theater bajo la dirección artística de Aldo Katton Santiago.
Susana compartió escenario junto a los bailarines Cara Connolly, Lukas Figliozzi, Lucy Hamilton, Felipe Panama, SomYi Shin, Claire Solis, Abigail Stewart, Reynu Wood.

Su disciplina y tenacidad le ha permitido equilibrar la danza con su formación universitaria, ya que este semestre concluyó sus estudios de la Licenciatura en Diseño de Moda e Innovación por la Universidad Anáhuac Mérida.

Durante su vida universitaria participó en diversos espectáculos de Arte y cultura y fungió como capitana de Danza Clásica de la compañía de la universidad.
Bailarina desde los tres años
Originaria de Progreso, Yucatán. Comenzó a tomar lecciones de ballet cuando tenía tres años. Durante sus años formativos, tomó clases con destacados maestros como Josefina Blanco, Erika Argüelles, Víctor Salas y Dance Academy Milne donde recibió su certificación como bailarina profesional en 2016.

Ha viajado por todo el mundo para aprender de diferentes maestros de ballet como Adria Velázquez, Alexis Simonot y Héctor Hernández. Ha actuado en México, Estados Unidos, Cuba, Egipto, Italia y Canadá.
Además, ha participado y recibido medallas en concursos de renombre como el Concurso Nacional de México, el Gran Premio Juvenil Americano en Nueva York y el Concurso Domenico Modugno en Italia.
También te puede interesar: Flor Salvador, la escritora campechana que triunfa en la FIL Guadalajara
Edición: Estefanía Cardeña
Estados Unidos prohibió la entrada al réferi dadas las prohibiciones de viaje impuestas por Trump
Afp
Nunca antes se había comprobado la capacidad de resolución de problemas en un insecto
La Jornada
Será la primera justa deportiva en la que se aplicarán en todos los encuentros pausas para la hidratación
La Jornada
La exposición repetida a ruidos altos puede generar daños permanentes a largo plazo
Ap