A 35 kilómetros de la capital yucateca se erige una de las zonas arqueológicas menos conocidas de Yucatán, pero que tuvo gran relevancia durante la época prehispánica, principalmente al tener conexión con Izamal.
Se trata de Aké, una antigua ciudad maya que se extendía a lo largo de cuatro kilómetros cuadrados y donde actualmente es posible apreciar su estructura conocida como El Palacio y una amplia explanada llamada la Gran Plaza.
Las murallas que rodean el sitio prehispánico delimita el área ceremonial de la habitacional y lleva a suponer que probablemente se registraron algunos conflictos a causa de su ubicación como conector entre Izamal y Mérida.
Se estima que este lugar tuvo distintas etapas de ocupación, iniciando en el Preclásico Tardío (300 a. C.-300 d. C.) mientras que los últimos registros de asentamientos datan del Posclásico (1300-1450 d. C.).
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), la relevancia de esta antigua ciudad maya radica en las relaciones que tenía con Izamal, donde el camino blanco (sacbé) que las unía todavía puede ser apreciado por el público en una extensión de 32 kilómetros de largo.
Además, también tuvo influencia en la región Río Bec en Campeche y Cobá en Quintana Roo.
Cifras del INAH señalan que esta zona arqueológica recibió el año pasado alrededor de 17 mil 200 visitantes.
La procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial recibió mil 183 denuncias por contaminación acústica en 2025
La Jornada
La presidenta propuso vincularla con las secretarías de Energía y Educación para impulsar su proyecto
La Jornada
Los felinos, que serán locales en el choque del sábado, buscan meterse a zona de liguilla
La Jornada
Piden la salida del ministro de Justicia
Sputnik