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La Jornada
15/06/2026 | Mérida, Yucatán
Luis A. Boffil
Con el objetivo de proteger y conservar ecosistemas costeros de Yucatán, especialistas crearon la red de Carbono Azul, un componente carbónico especial que capturan y almacenan marismas salobres, manglares y pastos marinos que, al mismo tiempo, ayudan a que la cobertura vegetal de estos sitios disipe la energía de las olas, controle la erosión y amortigüe los impactos del aumento en el nivel del mar.
En el Primer Foro Abierto "Carbono Azul en Ecosistemas Costeros Mexicanos del Golfo de México y el Caribe", más de 100 participantes de comunidades, instituciones académicas y organizaciones ambientales dialogaron en Yucatán sobre estrategias para proteger manglares, pastos marinos y marismas en el Golfo de México y el Caribe, quienes concluyeron que la conservación de estos ecosistemas costeros es una medida de adaptación al cambio climático.
Los expertos explicaron que el Carbono Azul es el que se captura y almacena en ecosistemas costeros como manglares, pastos marinos y marisma salobres (humedales costeros donde el agua de mar se mezcla con el agua dulce de los ríos) que, además de contribuir a la mitigación del cambio climático, estos sistemas protegen las costas frente a huracanes, reducen la erosión, conservan la biodiversidad y sostienen actividades económicas vinculadas con la pesca y el turismo.
El Carbono Azul permite que estos ecosistemas, como los manglares, retengan hasta cinco veces más carbono orgánico por hectárea que los bosques tropicales terrestres, almacenándolo principalmente en sus suelos ricos en sedimentos.
Entre los acuerdos alcanzados destaca la creación del nodo de Carbono Azul, un espacio que permitirá coordinar esfuerzos de investigación, compartir información y dar seguimiento a una agenda regional de largo plazo sobre conservación y restauración de ecosistemas costeros.
La titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) del Gobierno estatal, Mirna Manzanilla Romero, destacó la generación de diálogo y colaboración para atender los desafíos ambientales que enfrenta Yucatán.
Pérdida de manglares
En marzo de 2025, la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, reportó que en México se han perdido alrededor de 150 mil hectáreas de zonas manglares —15 por ciento— siendo que en el país hay un aproximado de un millón de hectáreas de este tipo de dunas.
En cuanto a la problemática en Yucatán, Bárcena Ibarra informó que se han devastado 23 mil metros cuadrados de terrenos de mangle en terrenos federales de la zona costera estatal.
¿Qué es el Carbono Azul?
De acuerdo con información de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, un manglar puede almacenar hasta cinco veces más carbono orgánico por unidad de superficie en comparación con los bosques tropicales terrestres.
Asimismo, los manglares tienen inventarios de carbono de 386 Mg., y a diferencia de los bosques terrestres, el Carbono Azul se entierra profundamente en suelos húmedos y sin oxígeno, lo que ralentiza la descomposición y lo retiene durante siglos o milenios.
Además de mitigar el cambio climático, los manglares protegen las costas contra tormentas, reducen inundaciones y sirven como hábitat para la biodiversidad y la pesca local.
Edición: Ana Ordaz