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Astrid Sánchez
23/06/2026 | Mérida
La historia de la esclavitud en el Caribe no estuvo marcada únicamente por el tráfico de personas africanas sino también por la venta y trata de mayas yucatecos, quienes jugaron un papel determinante en la formación de la sociedad cubana, aseguró la investigadora Michela Elisa Craveri.
Desde las instalaciones de la Universidad de las Artes de Yucatán (Unay), la especialista en literatura maya expuso los descubrimientos de una investigación que arrojó diversas evidencias de que cientos de mayas yucatecos fueron trasladados de manera forzada o mediante engaños a Cuba durante la época colonial y buena parte del siglo XIX, en un sistema que catalogó como una continuación de la esclavitud bajo nuevas formas legales.
"Quiero a lo largo de esta conferencia desmentir esta afirmación (de que la esclavitud acabó) demostrando que hubo una continuidad a lo largo de la colonia y en realidad la población yucateca sí tuvo un papel determinante en los trabajos y la sociedad cubana", declaró Michela.
La especialista explicó que el comercio de personas mayas comenzó poco después de la conquista española de Yucatán y continuó durante siglos, de acuerdo con los registros en documentos históricos, que muestran que indígenas eran capturados en expediciones militares y los entregaban como tributo o los vendían para trabajar en diversas regiones de la isla.
El conversatorio “La trata de mayas yucatecos a Cuba. Una perspectiva desde la isla”, reveló que el periodo más intenso de explotación ocurrió durante el siglo XIX, cuando la expansión de la industria azucarera cubana demandó grandes cantidades de mano de obra.
Michela explicó que, aunque oficialmente se hablaba de contratos laborales, la documentación encontrada muestra condiciones muy similares a la esclavitud.
"No se puede hablar de una transición hacia el trabajo asalariado; es una forma de esclavitud que se mantiene bajo otras condiciones formales, pero es la misma condición… Benito Juárez decreta la abolición de la trata de indígenas, sin embargo, a pesar de esta prohibición oficial, siguen llegando yucatecos a Cuba, entonces, es un tráfico que no se detiene en absoluto con la prohibición oficial”.
Señaló que hay documentos conocidos como quejas legales en los que los yucatecos afirman recibir abusos, baja paga, nula paga o paga con comida, a pesar de contar con “contratos”.
Esta explotación se extiende, según la investigadora, a mujeres y personas menores de edad, quienes eran contratadas bajo engaños. Además, advierte que también existen denuncias por la venta de niños y niñas.
"Muchas son las mujeres que denuncian maltrato. En dos casos denuncian la venta de sus niñas; quieren quitárselas y venderlas", explicó.
Los documentos procedentes del Archivo Nacional de Cuba y del Archivo Histórico Provincial de Matanzas permiten identificar a cientos de mayas yucatecos que padecieron estas condiciones.
Los trabajadores eran trasladados a la isla mediante intermediarios instalados en Mérida y Sisal, pero también mediante redes clandestinas que recurrían al engaño, falsas promesas de empleo o matrimonio. Generalmente todas las agencias de “contratación” eran de origen catalán.
Quienes cometían esta explotación eran personas de distintos perfiles como hacendados, dueños de fincas, de ingenios, responsables de fábrica, médicos cirujanos, licenciados, oficiales de gobierno, secretarios de bancos, rectores y otros.
La investigación también documenta la existencia de sistemas de vigilancia y persecución contra quienes intentaban escapar. En periódicos de la época aparecían anuncios para localizar a "indios yucatecos" fugados, mientras que algunos eran enviados a depósitos de cimarrones o capturados por hombres contratados para devolverlos a los ingenios.
Sin embargo, Michela asegura que numerosos mayas lograron resistir, algunos escaparon de los campos cañeros, otros se establecieron como trabajadores libres y varios participaron posteriormente en los movimientos independentistas cubanos.
Por otro lado, la investigadora encontró evidencias de comunidades de origen maya que conservaron prácticas agrícolas, alimentarias y culturales hasta el siglo XX en localidades como Madruga, Nueva Paz y Los Palos.
Destaca la permanencia de prácticas de la cosmovisión maya como el Jéets' Méek'.
Al respecto, la investigadora Ana Cervera Molina consideró importante repensar a la región y explotar más este capítulo negro en la historia de Yucatán.