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La Jornada Maya
24/08/2026 | Mérida
Un sitio maya que era desconocido hasta ahora fue descubierto por arqueólogos del INAH durante las labores de construcción del Tren Maya de Carga en las inmediaciones de Terminal Multimodal de Progreso, lugar que fue nombrado como K’oxol Ja’ II, palabras en lengua maya que derivan de las voces k’ oxol (mosco) y ja’ (agua), ‘agua de los moscos’ o ‘agua donde brotan los moscos’, en alusión a los dípteros que abundan en esta geografía.
El INAH detalló que más allá de los gobernantes y sacerdotes que habitaron los grandes templos y palacios, los mayas de antaño, aquellos que no pertenecían a la élite, también son estudiados a través de ofrendas, pozos de agua y espacios habitacionales, como K’oxol Ja’ II.
El asentamiento arqueológico está compuesto por 21 monumentos y rasgos naturales asociados, fue localizado a mediados de 2025 y se ha determinado su conservación y protección in situ.
Fotos: INAH
Con una superficie de 2 mil 257 metros cuadrados, K’oxol Ja’ II habría tenido una función principalmente habitacional, dado que los restos de sus estructuras corresponden a cimientos y otros elementos arquitectónicos propios de viviendas antiguas, explica David Medina Arona, jefe de campo en la Terminal Multimodal de Progreso.
Las investigaciones, las cuales suman la participación de los arqueólogos Abraham Alarcón Carmona, Carlos Avendaño Rincón, Darwin Velázquez González y otros 16 especialistas en campo, coordinados por Susana Echeverría Castillo, indican que su temporalidad iría del periodo Preclásico regional (400 a.C.-250 d.C.) al Clásico Tardío (450-900 d.C.).
“Uno de los patrones observados es la presencia de cuerpos de agua, fijos o estacionales. El cenote principal, por ejemplo, conserva los restos de un brocal, construido para modificar su entrada y, probablemente, gestionar el consumo del líquido que alojaba”, destacó el arqueólogo Medina.
Debido a estos rasgos, el INAH señala que existe la posibilidad de que haya sido una población de importancia intermedia, cuya entidad rectora estaría en el asentamiento conocido como El Chiik (tejón, en maya), localizado al noroeste de aquel, y también descubierto y registrado en el salvamento arqueológico del Tren Maya de Carga .
Otras de las particularidades de K’oxol Ja’ II está en la poca presencia de cerámica, lo que indicaría que muchos de los enseres domésticos usados dentro de sus fronteras habrían sido de materiales perecederos; así como la nula existencia de entierros humanos en las áreas investigadas.
“Se trata de un sitio localizado cerca de la costa, donde observamos que las casas estaban prácticamente levantadas sobre la roca madre y los rellenos no eran, por lo mismo, tan altos. Esto dificultaba colocar las osamentas dentro de las viviendas, porque no se tiene demasiada profundidad para recubrir con capas de tierra”.
Los 21 monumentos referidos fueron limpiados, restituidos en sus muros y cercados con una malla de protección. Además, el INAH y la Secretaría de la Defensa Nacional, a cargo de la construcción de la Terminal Multimodal de Progreso, acordaron crear un polígono de protección que permitirá la conservación de K’oxol Ja’ II para futuras indagaciones.
“Estos son sitios que completan la información del pueblo maya. Mucha gente se va a las grandes pirámides y los núcleos urbanos, pero aquí tenemos a esos otros mayas que no dejaron nada escrito y a menudo se olvidan. La arqueología doméstica nos permite devolverles la voz”, finaliza Medina Arona.