Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

30 de junio, 2015

Fue la mañana del 29 de junio. Los ojos debían estar listos, el dedo índice pegado al obturador de la cámara. De un momento a otro llegaría la edición del primer número: nuestro ansiado "01". A partir de entonces, todo en este día sería lo primero: el paquete que se recibió, el encarte, el reparto.

Fue precisamente en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Mérida donde un trabajador encontró unas páginas que, probablemente, estaban destinadas a él y por eso no podía quitarles los ojos de encima. Resultó ser hablante y lector de maya yucateco, y fue seducido por la vista de K’iintsil. El primer lector fue quien nos encontró y no a la inversa.

Media tonelada de papel, a bordo de una camioneta, llegó a manos de los repartidores, quienes rápidamente se dispusieron a encartar la edición para hacerla llegar pronto a los lectores. El encarte transcurrió en un ambiente de camaradería, con algunas risas intercaladas en la veloz y a la vez cuidadosa operación de colocar juntas las secciones del periódico. Pasó un par de horas para que los viéramos partir alegres, a bordo de sus viejas y pesadas motocicletas,ahora cargadas con algunas centenas de ejemplares.

Un primer número de prueba, junto con una esperanza y una idea de hacer buen periodismo, es lo que llegó a los voceadores. Ellos han ofrecido el ejemplar y mientras en la redacción sonreímos satisfechos de haber salido, y anhelando que usted, lector, comparta esa sonrisa con nosotros cuando recorras nuestras páginas.


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