Estamos en el momento clave para evitar la desaparición del jaguar: Carlos López

En QRoo habitan cinco de las seis especies de felinos presentes en México, señala investigador de la UAQ

Rosario Ruiz
Foto: Redes Sociales
La Jornada Maya

Playa del Carmen, Quintana Roo
Miércoles 23 de enero, 2019

“Estamos en un momento importante para poder modificar el modo de vida que tenemos, se puede influir en la formación de las nuevas generaciones de tomadores de decisiones para que incluyan a la fauna silvestre dentro de sus programas de planeación. Sin acciones a largo plazo, las poblaciones de jaguar seguirán disminuyendo”, expresó Carlos López González, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) sobre la situación de los jaguares en la península de Yucatán.

En entrevista exclusiva con La Jornada Maya, el especialista aseguró que “es evidente que la población de jaguares en la península de Yucatán es la más grande del país. En Quintana Roo habitan cinco de las seis especies de felinos presentes en México: además del jaguar, los pumas (Puma concolor), ocelotes (Leopardus pardalis), margays o tigrillos (Leopardus wiedii) y el jaguarundi (Puma yagouaroundi). Los ocelotes y margays están considerados en peligro de extinción, y el jaguarundi como amenazada”.

Las amenazas contra los jaguares son varias y nunca actúan independientemente, es decir existe una sinergia entre ellas. “Podemos citar la pérdida y fragmentación del hábitat, la cacería ilegal de sus presas, la cacería de jaguares como represalia por la depreciación de ganado, y particularmente importante para la península es la mortalidad por atropellamientos”, dijo. Desafortunadamente no existe un estudio sistemático ni un modo que confiablemente pueda generar datos sobre el número de animales atropellados.

Figura importante

La importancia del jaguar en la península se remonta a la cultura maya, jugando un papel muy importante. Representaba la transformación del Dios del Sol en este felino para viajar por el mundo de los muertos, dominando el día y durante la noche peleaba contra el inframundo. A la fecha sigue siendo considerado como una imagen de poder.

De acuerdo con el investigador, las acciones que se realizan para su conservación van desde la capacitación a productores sobre el manejo de su ganado, atención a posibles conflictos con el desarrollo hotelero, la construcción de pasos de fauna silvestre, entre otros, pero “existen vacíos de conocimiento para que las acciones tengan un mayor impacto tanto a nivel local como regional. Uno de los esfuerzos que debería llevarse a cabo es contar con una guía que pueda apoyar a los diferentes actores del área”.

“Los jaguares son especies muy plásticas, es decir, mientras no se les moleste pueden coexistir con los seres humanos. Es una especie que puede producir crías cualquier época del año, con un tamaño de camada de una a cuatro crías, donde solo una llega a alcanzar la etapa reproductiva, a pesar de ser el depredador tope no todos llegan a ser adultos y establecerse”, explicó.

Manifestó que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) ha dedicado una gran cantidad de recursos tanto económicos como logísticos para entender la problemática por la que pasa la especie. El listado de acciones que se están llevando a cabo puede encontrarse en el Programa de Acción para la Conservación de Especies Jaguar. En este se abordan una gran gama de aspectos desde biología hasta coexistencia con el ganado. Una conclusión importante de ese ejercicio es que lo que puede funcionar para el sur de México puede ser muy distinto para el norte del país. La realidad económica y social de nuestro país hace que las acciones de conservación varíen para la especie regionalmente y no se tiene una receta única.