Un recorrido por la historia de la lectura en México

Especialista presenta cronología en la 25va reunión de Bibliotecarios de la Península de Yucatán

Sandra Gayou Soto
Foto: Rodrigo Díaz Guzmán
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Jueves 14 de marzo, 2019

“Se nos olvida que en el México prehispánico había libros, había lectura” destacó la doctora Elsa Margarita Ramírez Leyva, encargada de bibliotecas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), durante la charla La lectura en México: presente, pasado y futuro.

La especialista hizo un recorrido histórico del desarrollo de la lectura en México como parte de las actividades de la edición 25 de la reunión de bibliotecarios de la Península de Yucatán.

Su análisis distingue nueve etapas históricas de transformación de la lectura en el país, durante su exposición Ramírez Leyva presentó datos en orden cronológico.

La primera transformación la localiza cuando los “españoles trajeron la cultura escrita e impresa”, destacó que con su llegada algunos indígenas fueron hablantes de latín.

Una segunda transformación ocurre entre 1521 y 1700 con la conquista y el proceso de alfabetización con el objetivo principal de evangelizar a los indígenas.

La académica también habló del acceso limitado o nulo de las mujeres a la lectura y la importancia que adquirió Sor Juana Inés de la Cruz al poseer una biblioteca, ser lectora y escritora.

Otro acontecimiento de gran importancia fue la aparición del periódico en el México colonial (1700-1821), lo considera como la tercera transformación de la lectura pues se comienza con la transmisión de nuevas ideas.

Ya para el periodo de 1821 a 1876 existía libertad de “leer lo que yo quiero”, con la imprenta se garantiza el derecho de expresión, así como el surgimiento de los periodistas, “que ya eran críticos en su escritura y lectura”, afirmó Elsa Ramírez.

Hacia el final de su ponencia, habló de los proyectos que se han llevado a cabo desde el gobierno federal para impulsar la lectura a partir de la década de los setenta.

El 2018 lo identifica como la octava transformación, en la que concluye que México no lee o lee muy poco, considera que es de suma importancia entender qué está pasando y por qué sucede esto a pesar de los programas impulsados por el estado.