Confeccionar vestidos no sólo es un arte, sino una industria, afirma Benito Santos

Gobierno debería apoyar al sector, como hacen otros países, dice directora editorial de 'Vogue' Latinoamérica y México

Juan José Olivares
La Jornada Maya

México
Lunes 24 de junio,2019

Una casona construida en 1890 en la colonia Juárez, en la Ciudad de México, fue el escenario donde deambularon unos maniquíes.

Entre las paredes y pisos gastados, las figuras errantes ataviadas con indumentarias únicas como de reina, parecían buscar un amor para estar frente al altar.

No eran fantasmas ni energías. Sólo eran unas modelos en un desfile. Caminaban por los pasillos del inmueble luciendo vestidos de novia.

La pasarela se efectuó en lo que hoy día es el centro de exposiciones, conciertos y otras actividades denominado Proyecto Público Prim.

Las modelos portaron ajuares acostumbrados en las bodas, del director creativo Benito Santos, consentido de las damas del jet set mexicano.

Santos, contó ese día, puede tardar de una semana hasta seis meses en confeccionar esas piezas únicas, que hacen sentir a la mujer como reina.

Él las llama sus embajadoras, es decir, socialités y actrices, como Ximena Navarrete, Anahí, Aislinn Derbez, Bárbara Mori y Angélica Rivera, quienes han portado sus creaciones y son, asegura, escaparates de su sello. Le ayudan a lograr credibilidad.

De Jalisco a Nueva York

Benito Santos nació en Tepehuaje de Morelos, Jalisco. Estudió medicina en la Universidad de Guadalajara. Ejerció unos años, pero nunca dejó su gusto por diseñar prendas. Decidió estudiar en el Instituto Lanspiac y ha presentado sus colecciones en la Semana de la Moda de Nueva York, una de las más reconocidas internacionalmente.

El fin de semana pasado presentó sus prendas en Atelier Novias, encuentro organizado por la revista Vogue, referente en el mundo de la moda y que este año cumple dos décadas de su edición en México.

Ahí, Santos ofreció un desfile y una charla, en la que comentó sobre aspectos de su proceso creativo. Aprovechó para pedir al gobierno su apoyo para las manos detrás de todo, para que entienda que no sólo es un arte, sino una industria.

Tiene que saber que la industria de la moda nutre a familias y, en mi caso, continúa con una tradición que no queremos que se muera. Se refiere a la de la confección de vestidos para novia. En su caso, de lujo, que fue en lo que se enfocó el acto realizado en la casa de General Prim número 33.

Si la industria se hace fuerte, se crea una cadena en la que uno jala a otro, insiste.

Por su parte, Karla Martínez de Salas, directora editorial de Vogue Latinoamérica y México, afirmó a La Jornada Maya que no está mal que el gobierno denuncie, como lo hizo la Secretaría de Cultura federal en el caso de los artesanos otomíes de Hidalgo contra Carolina Herrera, quien “usó elementos culturales de varias regiones del país para su colección Resort 2020”.

Pero en lo que debería poner atención es en “apoyar a la industria como lo hacen otros gobiernos; por ejemplo, el de Colombia.

Allá, en todos los niveles, se motiva a los diseñadores. El gobierno debe entender que la moda no es elitista, que es una empresa que da trabajo a mucha gente, comenta a este medio.

Benito Santos comparte que su sello emplea a 62 personas: expertas en bordado, costura, entre otras áreas de la confección.

Señala que, como diseñador, vende unicidad, porque no quiere tener dos vestidos iguales en su tienda.

Considera que en la elaboración de una pieza de novia la parte visual es importante y el impacto, fundamental.

Naturaleza y folclor

Revela que se inspira en la naturaleza y el folclor mexicanos.

Atelier Novias se hizo para promover la práctica del ágape nupcial de alto nivel. En México aún hay mucha gente que se puede dar el gusto de tener un acto de ensueño, considera Santos.

El encuentro lo creó el año pasado Vogue, editada por Condé Nast, empresa fundada en 1909 que ha sido la impulsora de la fotografía de moda y sociales desde sus inicios. Cuenta con unos 8 millones de archivos fotográficos con trabajos, entre otros, de maestros de la lente como Man Ray, Irving Penn, Diane Arbus, Helmut Newton, Bill Cunningham y Mario Testino. Es editora también de Architectural Digest, The New Yorker y Vanity Fair.

Los productores de la reunión defienden la realización del festejo nupcial, porque no hay nada comparable con ese ritual, comenta Martínez de Salas.

Acepta que, independiente del nivel socioeconómico, el ritual requiere fiesta. Hay gente que deja todo por hacerla. Hace una chiquita, pero la realiza, agrega en la charla.

Egresada de la Universidad de Arizona en Marketing y Administración, Martínez de Salas, quien inició su carrera en Vogue Estados Unidos, defiende la importancia de seguir con esta tradición.

Pretendemos motivar para continuar con esa tradición. Por eso hicimos este muestrario. Toda la información en un día para vender sueños.