No hay ley para proteger a los estromatolitos de Bacalar: Arroyo Franco

Dijo que el problema principal es que no hay un marco legal

Joana Maldonado
Foto: Instagram fer_deriv
La Jornada Maya

Chetumal, Quintana Roo
Domingo 27 de octubre, 2019

El crecimiento acelerado de los últimos diez años en el arribo de turistas nacionales e internacionales a Bacalar pone en peligro la vida de los estromatolitos porque el destino no está preparado para la masificación de esta actividad y porque se carece de un marco legal que custodie y proteja estas estructuras minerales.

Jesús Arturo Arroyo Franco, representante del Consejo Bioregional de este Pueblo Mágico, recordó que históricamente la Laguna de Bacalar había sido impactada por un número pequeño de visitantes y sus habitantes, pero desde una década a la fecha el turismo ha crecido “nacional al principio y ahora internacional”, por lo que el número de visitantes ha aumentado exponencialmente sin que la ciudad esté preparada en materia de infraestructura para recibir anualmente a tantas personas.

Riesgo de estromatolitos

Esto ha generado un impacto importante en la laguna, de tal manera que instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o la Universidad de Wisconsin hayan expresado su preocupación por la afectación, particularmente hacia los estromatolitos.

“Han estado midiendo desde hace 15 años, año con año como avanza su evolución y se han dado cuenta de que cada vez hay mayor peligro de que éstos sean destruidos por la contaminación”, expresó Arroyo Franco, quien también es ejidatario y empresario.

Agregó que la llegada de turistas es en razón a la belleza de la laguna, pero muchos otros son atraídos a conocer los estromatolitos, sin embargo, no hay información ni la cultura de su cuidado.

Adicional al esfuerzo que han realizado asociaciones ciudadanas como Agua Clara y la Unión de Organizaciones Civiles de Bacalar, e incluso el sector empresarial, buscan reforzar las señaléticas y el boyado para evitar que los estromatolitos sean lesionados o destruidos.

Dijo que el problema principal es que no hay un marco legal que custodie el cuidado de los estromatolitos: “no hay una autoridad que vigile y ordene, no hay un Programa de Ordenamiento, no hay un Programa de Desarrollo Urbano, está parcialmente pero Capitanía de Puertos y Apiqroo no tienen la estructura para avalar criterios, la cuestión es del marco legal, no lo hay, se trató de impulsar bajo el Área Natural Protegida, pero se vino abajo porque no se aceptó, habrá que pensar en otro”.

A esto hay que agregar el tema del drenaje pluvial, del que carece Bacalar. En tal sentido dijo que pretenden que Bacalar planee su crecimiento desde la perspectiva de “ciudades sensibles al agua”, es decir, que cuando se diseñe su desarrollo sea tomado en cuenta factores como la lluvia y de este modo diseñen banquetas y calles que permitan hacer captaciones pluviales por parte de los particulares y que sea reutilizada para actividades ordinarias de modo que no colapsen.