Tren Maya no es neoliberal y no va a devastar la selva: Jiménez Pons

"Si fuera así nos haríamos a un lado", asegura el director de Fonatur

Abraham Bote
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 27 de noviembre, 2019

Rogelio Jiménez Pons, director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), aseguró que el Tren Maya no va a ocasionar daños al medio ambiente, no se va a deforestar la selva, ni van a desplazar a los pueblos originarios, y sobre todo, no es neoliberal. Además, afirmó que si en las consultas la gente dice que no va el tren, entonces no va, y manifestó que el verdadero desastre ecológico es no hacer nada por los pueblos que han vivido en la marginación.

"Si fuera así nos haríamos a un lado y dejaríamos que las fuerzas del mercado intervengan como lo han hecho durante 30 años, y que se agandallen las tierras mejores sin que nadie diga nada ¡eso es el neoliberalismo!", expresó.

El funcionario dijo lo anterior este 27 de noviembre, al dar información sobre los procesos de consultas y asambleas informativas que se realizarán próximamente en la región por este proyecto del gobierno federal, en una rueda de prensa realizada en el Centro Internacional de Congresos donde participó también el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal; Guillermo May Correa, del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI) y Rafael Hernández Kotasek, secretario técnico de la Secretaría Técnica de Planeación y Evaluación del Gobierno del Estado de Yucatán.

No se tocará las reservas de Calakmul y Sián Ka'an

Jiménez Pons aseguró que no se verán afectadas reservas ecológicas como las de Calakmul, Campeche y Sián Ka'an, en Quintana Roo, sino que se van fortalecer con el apoyo de las comunidades colindantes y para garantizar la certeza, seguridad y legitimidad de las consultas que se van a realizar a las comunidades indígenas, informó que se van a contar con la participación de observadores internacionales: la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Onops), ONU-Habitat y la Unesco quienes observarán todo el proceso.

Sobre preocupaciones de activistas, académicos y expertos por los posibles impactos ambientales, sociales y culturales que pudiera ocasionar este proyecto que pareciera ser neoliberal, rechazó que el Tren Maya sea neoliberal, pues se está invitando y consultando a los pueblos mayas, así como invitándolos, a formar parte de unos fideicomisos para su beneficio, y que además muchas de estas opiniones carecen de información fundamental y objetiva.

Permitir que estos grupos vivan en la marginación, y que no tengan alternativas, no es neoliberal; nosotros vamos a ofrecer alternativas a la gente para que que tengan los propios recursos para levantarse con cultura, bajo un respeto a los grupos originarios, añadió.

Jiménez Pons reconoció que la gente debe estar preocupada y criticar, sin embargo, deben hacerlo con bases objetivas, y aseguró que no van a repetir errores de estado. "Se está pensando en modelos distintos de desarrollo, somos un gobierno distinto, sin simulaciones. De repente dicen que se ocasionará un desastre ecológico, pero el verdadero desastre es no hacer nada", agregó.

Por eso, les pidió a quienes han expresado estas preocupaciones que se acerquen a Fonatur para que tengan una información más precisa, "pero que no inventen cosas".

No vender terrenos

Por otro lado, indicó que además de ser partícipes a los pueblos mayas, en las consultas se les va a invitar a no vender sus terrenos, sino que se asocien con los desarrollos que se van a instalar por el Tren Maya, ya que la construcción de este proyecto aumentaría el área verde y evitar el casos que se ha presentado en la Riviera Maya que ha ocasionado especulación y desplazamiento de los pueblos originarios. "Tenemos que empoderar a los pueblos indígenas a partir de sus tierras, respetarles y asociarlos", afirmó.

A su vez, detalló que el tren usará biodiésel, pues según indicó, así se contamina 100 veces menos que una carretera, pero no será eléctrico, porque dijo que sería el doble de costo.

Aeropuerto de Mérida

El gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, insistió en que aún no se contempla remover el aeropuerto de Mérida para conectarlo con el tren porque primero se debe hacer la consulta indígena. "El Tren Maya da para muchos otros proyectos, pero no es una decisión que se vaya a tomar sin consultar primero a los yucatecos", enfatizó.

En caso de que se vote a favor, para el año 2020 se empezarían a realizar las primeras licitaciones y trabajos en los que se prevé una primera inversión de entre 10 mil y 11 mil millones de pesos, y el compromiso es que el tren empiece a operar en el 2023.