Noche frenética de música y baile en los 30 años de Café Tacvba

Evocan a "los violentados y desaparecidos"

Ana Mónica Rodríguez
Foto: Tania Molina
La Jornada Maya

Ciudad de México
Domingo 8 de diciembre, 2019

El taconazo fue de 65 mil seres, que no sólo cimbraron sino sacudieron el Foro Sol. Café Tacvba celebró con toda la mejor vibra y frenética concurrencia su 30 aniversario. “Los violentados y desaparecidos” fueron recordados por la agrupación y pugnaron por el derecho de los jóvenes a expresarse, a unirse en defensa de la tierra y con quienes son despojados de sus territorios.

La noche del sábado, todavía no aparecía Café Tacvba sobre el escenario y el himno feminista Un violador en tu camino se escuchó como ha sucedido en otros países y foros.

Un grupo de mujeres encabezó el cántico para pugnar por un alto a la violencia de género, mientras al recinto de Iztacalco iban llegando los 65 mil asistentes que acudieron a festejar las tres décadas de la banda surgida en Ciudad Satélite.

“Qué alegría!... llegamos a los 30, no lo podemos creer! estamos muy contentos, gracias por venir!”, expresó Rubén Albarran, quien así abrió el divertido diálogo con su público.

Emmanuel del Real y los hermanos Enrique y Joselo Rangel mostraron la misma energía que Albarrán, tras un año saturado de actividades, entre las que resaltaron la grabación de su segundo MTV Unplugged en la Sala Nezahualcóyotl y la presentación de su documental de National Geographic: Café Tacvba: la historia detrás de la portada de su primer disco.

Tal como dijo Albarrán, la mala vibra salió y, la buena entró al levantar los brazos. El baile con Las Flores y Chilanga Banda no sólo hizo bailar, sino cantar y brincar a cada uno de los presentes. Los gritos se intensificaron: “oeeeeoeeeeoeeee Café Caféeeeeee!”, corearon los seguidores de la agrupación que demostró las raíces mexicanas de su estilo musical en diversos momentos.

Gracias a la vida, Que llueva café, Chica banda, Eres o El baile y el salón fueron interpretadas por los anfitriones, quienes se dieron gusto bailando y tocando sus múltiples instrumentos.

“Uleroooooo, ulerooooo!” fue el animado coro que pidió Albarrán lo acompañara para recordar a políticos de varias latitudes. Fue unánime la catarsis.

La noche de Café Tacvba terminó en multitudinario baile y la buena vibra se expandió “al universo”.