Con exposición de documentos, rechazan paso del Tren Maya en Campeche

Vecinos volvieron a manifestar que buscarán diálogo con las autoridades correspondientes

Jairo Magaña
La Jornada Maya

San Francisco de Campeche
Martes 21 de enero, 2020

Con actas de nacimiento, matrimonio, recortes de periódicos, fragmentos del Periódico Oficial del Estado y el Diario Oficial de la Federación, así como documentos de los Anales Históricos, descendientes de los primeros pobladores de los barrios de Santa Lucía, La Ermita y de la colonia Camino Real realizaron una exposición en el parque Carrillo Puerto, lugar donde convergen dichas secciones habitacionales. Estos documentos, señalan en la exposición, demuestra la presencia de población desde 1840 y el proceso de poblamiento de las zonas aledañas antes de la llegada de las vías férreas; de ahí su negativa de moverse en virtud del eventual paso del Tren Maya.

Aunque parece que a cada reunión llegan menos interesados en defender su patrimonio, la de anoche sirvió para presentar a medios de comunicación archivos digitales que ya fueron entregados a los coordinadores del Tren Maya tanto del orden estatal como federal, quienes les prometieron que revisarían la documentación.

Los vecinos advirtieron que, de mantenerse la ruta del Tren Maya en medio de la ciudad y la pretensión de sacarlos por la fuerza de sus viviendas, asistirían a las instancias adecuadas de derechos humanos de corte internacional, pues la documentación que los ampara se encuentra en el Periódico Oficial del Estado, así como en los archivos históricos del clero campechano, razón por la cual no pueden mentir en cuanto al tema.

Durante la presentación, Lourdes Ganzo Campos, descendiente de una de las primeras familias que llegó para habitar la zona, afirmó que la documentación está lista para cuando las oficinas de ONU -Hábitat estén instaladas en Campeche.

En la explicación refirió que, desde 1840, diversos particulares intentaron la instalación de las vías de ferrocarril, aunque las primeras en tenderse fueron para la ruta Calkiní-Mérida. El proceso de expropiación de las tierras para el proyecto de la primera locomotora no se dio sino hasta 1890 aproximadamente. En esos 50 años, un comerciante obtuvo la concesión para colocar vías pero solamente para uso comercial, ya que era introductor de frutas, verduras y demás.

Los vecinos volvieron a manifestar que buscarán el diálogo con las autoridades y, de ser necesario, llegarán hasta el presidente Andrés Manuel López Obrador, y si no, a las instancias de derechos humanos necesarias.