Pandemia, detonadora de crisis familiares y adicciones: experta

En Yucatán el CIJ ha atendido a 445 pacientes con problemas de adicción

Juan Manuel Contreras
Foto: Notimex
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 3 de junio, 2020

Eventos traumáticos como la pandemia que azota al mundo, pueden detonar en crisis familiares y adicciones, advirtió la doctora Carmen Fernández Cásares, directora general de los Centros de Integración Juvenil (CIJ), institución de a últimas fechas ha registrado un incremento de las llamadas para solicitar apoyo en temas de consumo de sustancias.

Durante el conversatorio virtual Sana Convivencia en la Familia para la Prevención de Adicciones, Fernández Cásares explicó que la crisis se deriva del hecho que hay que adaptarse a una nueva situación; y esos momentos de cambio hace que se muevan ciertas cosas en el núcleo familiar y alteran de manera negativa la sana convivencia.

Hay estados de satisfacción; aunque también los hay negativos como el enojo, lo que impide que se solucionen problemas en la convivencia familiar. Con este tipo de emociones como el enojo y el estrés es muy difícil tomar decisiones adecuadas, pues se bloquean zonas del cerebro que son expresamente para eso.

“Por eso es importante identificar las emociones y tratar de aprender a controlarlas; o bien identificar que no las podemos controlar y entonces es muy importante pedir ayuda pues se verán afectadas nuestras relaciones y la vida cotidiana en general”, detalló.

La doctora Fernández expuso que, con el confinamiento, que es una medida para proteger la salud, se ha afectado nuestra vida diaria y social; y ha propiciado que se esté 24 horas con los miembros de la familia con quienes no se está cotidianamente.

Además, mucha gente se ha visto afectada económicamente, lo que acarrea otro tipo de situaciones de estrés. También está el factor del miedo a contagio, otro catalizador de males como la ansiedad.

“En México la violencia familiar podría llegar al 92 por ciento como resultado del confinamiento, han aumentado notablemente las llamadas telefónicas a los números de emergencia; y hay un mayor consumo de bebidas alcohólicas”, advirtió.

En la institución que preside se ha tenido registro del aumento de recaídas, pues los alcohólicos o drogadictos en recuperación sucumben ante el estrés generado por el encierro y en su desesperación reinciden en el consumo de sustancias nocivas.

En ese sentido, el CIJ se ha dado a la tarea de ofrecer cursos en línea y proporcionar información, lo que se refleja en el incremento de llamadas, sobre todo de mujeres que buscan apoyo para diversas situaciones. Los talleres han gozado gran aceptación y al día de hoy ya hay más de 100 mil inscritos.

A nivel nacional, el CIJ ha puesto sus teléfonos a disposición de la ciudadanía como números de emergencia y se ha tenido más de 6 mil llamadas solicitando apoyo sicológico; así como gente con cuadros de depresión y ansiedad buscando información relativa al COVID-19.

La institución en Yucatán ha atendido a 445 pacientes, la mayor parte de ellos -más de la mitad- a distancia, modalidad que ha sido adoptada por todos los centros del país. Pese a esto, las puertas del CIJ continúan abiertas para quienes no cuenten con los medios digitales para recibir la atención de manera remota.


Edición: Gina Fierro