Casi 600 mil campechanos sin vivienda propia: Coneval

Al menos 60 por ciento de las invasiones en el estado están en zonas de riesgo
Foto: Fernando Eloy

En medio de desalojos por invasión de tierras, fraccionamientos abandonados que no cumplieron con la aprobación del Instituto del Fondo Nacional para la Vivienda del Trabajador (Infonavit) y casas abandonadas ya compradas que aún no las han habitado, el Consejo Nacional de Evaluación (Coneval) estimó que, aproximadamente, 600 mil campechanos no tienen vivienda propia o documentos que les den certeza jurídica de donde viven.

Esto quiere decir que 64 por ciento de la población campechana, y gente que comenzó a erradicar en los últimos 10 años en el estado, renta, vive en casa prestada o ha invadido algún espacio de tierra, siendo más notorio el tema de invasión en las zonas rurales del sur-suroeste de la entidad. Y al menos, 60 por ciento de las invasiones están en zonas de riesgo, señaló el informe. 

Al respecto, Rashid Trejo Martínez, director de la Comisión Estatal de Desarrollo de Suelo y Vivienda (Codesvi), relacionó esta situación a las dificultades de construcción y desarrollo de vivienda en la entidad por factores como el suelo, la posesión de tierras, la presencia de espacios ejidales y, finalmente, el costo de los materiales, así como de las tierras.

El funcionario dijo que la capital está bordeada por el periférico Pablo García y Montilla, más allá no hay fraccionamientos ni desarrollos de vivienda, y los poblados cercanos como Chiná, Lerma, Imi del uno al tres, son lugares de origen ejidal que tienen las tierras a un costo muy alto, razón por la que los empresarios no quieren invertir en dichas zonas y los ciudadanos con posibilidades no compran terrenos tampoco, añadió.

Resaltó que las oportunidades de adquirir predios, parcelas o tierras son más fácil en las zonas rurales, pero contrario a la certeza jurídica que puede ofrecer un terreno en las zonas urbanas, es que en esas locaciones no hay papeles que puedan garantizar una compra totalmente legal.

Para él, el reto es encontrar espacios idóneos para que quienes aún no cuentan con una vivienda propia y digna puedan comprar mediante sus presupuestos, apegados a la realidad actual que mantiene a Campeche como la entidad de la península de Yucatán con los costos más altos de vivienda, construcción y de tierras.

Años anteriores, Nelson Danilo Gallardo Ordoñez, profesional inmobiliario y ex presidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI) en Campeche, destacó la necesidad de construir al menos mil 200 casas cada año, meta que desde hace más de 15 años no cumplen debido a los factores mencionados, agregó.

Coincidió con Trejo Martínez respecto al espacio idóneo de construcción, pero cuestionó “¿Dónde? ¿Hacia dónde construir? ¿En dónde es más barato? ¿En dónde hay menos problemas?”.

“Para muestra un botón, los desalojos recientes en Lerma y el conflicto en Lerma, gente que pagó por tierras para construir y no les dieron títulos de propiedad más que un permiso ejidal, eso no es suficiente legalmente, las consecuencias ahí están, desalojados, perdieron sus bienes y ahora sin vivienda hasta que resuelvan sus asuntos ejidales y jurídicos mediante las instancias correspondientes".

En un recorrido por la ciudad, apareció un fraccionamiento que no fue terminado pero las viviendas estaban a la venta antes de finalizar con todo el complejo habitacional, casas de dos pisos con medidas de construcción mayores a las habituales, pero que según mencionaron en el ayuntamiento de Campeche, no cumplió con las normas de construcción de la Ley de Obras Pública y Privada del gobierno del estado.

Un ex delegado del Infonavit, que prefirió omitir su nombre, señaló que la constructora y la desarrolladora son de la Ciudad de México, y las viviendas presentaron hundimientos debido a que las edificaron sobre un terreno pantanoso y a la vez engañoso conocido comúnmente como acalché, razón por la que no vendieron una sola vivienda, no terminaron el proyecto y hoy es un fraccionamiento fantasma, invadido por el monte y árboles que incluso ya hay dentro de las casas.

Según el ayuntamiento de Campeche es el único fraccionamiento en esas condiciones, pero si hay casas de zonas habitaciones de interés social que tienen aún viviendas abandonadas, construcciones que comenzaron a pagarse y por razones ajenas las dejaron de hacerlo, y terminaron abandonadas; ahora están en proceso jurídico de recuperación por el Infonavit, esto es conocido como programa de Resignación.

Finalmente, el director de la Codesvi reconoció que hubo un aumento en el porcentaje de personas sin vivienda propia debido a que naturalmente la población creció, nacidos en Campeche y quienes llegan buscando un lugar más tranquilo para vivir, así como nuevas oportunidades, comentó. 

 

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Edición: Estefanía Cardeña