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Jairo Magaña
18/04/2026 | Lerma, Campeche
Un motor fuera de borda y la captura del día fue el saldo de un asalto perpetrado por piratas modernos contra seis pescadores, quienes quedaron a la deriva durante varias horas en el Golfo de México, a unas 25 millas náuticas del muelle del poblado de Lerma.
Los delincuentes no solo les arrebataron su patrimonio, sino que pusieron en riesgo sus vidas al abandonar a su suerte en altamar a la tripulación de la lancha “Lizet”, que realizaba sus labores cotidianas a unos 50 kilómetros de la costa cuando fue interceptada por una embarcación de alta velocidad.
Sujetos armados despojaron a los pescadores de la lancha y del motor fuera de borda, y además obligaron a los seis tripulantes a lanzarse al mar antes de huir con el botín.
El rescate fue calificado como un “milagro” por sus familiares. Otra embarcación que transitaba por la zona avistó a los náufragos, logró subirlos a bordo y los trasladó al Muelle del 7 de Agosto, donde recibieron atención y fueron reportados fuera de peligro.
Pescadores ribereños que fueron testigos de lo sucedido afirmaron que este tipo de hechos no es aislado, sino consecuencia de una estrategia de seguridad marítima rebasada. Mientras las autoridades presumen operativos, señalaron, en los muelles de Campeche prevalece el miedo y la indignación.
Advirtieron que para un pescador ribereño su lancha y su motor no son lujos, sino herramientas esenciales de trabajo, por lo que un asalto de este tipo puede significar la ruina económica de toda una familia.
Asimismo, consideraron que la zona se ha convertido en “mar de nadie”, ya que el ataque ocurrió a 50 kilómetros de la costa sin una respuesta inmediata de las patrullas, lo que evidencia que los delincuentes operan con libertad y conocimiento de los puntos ciegos de vigilancia.
Finalmente, denunciaron un abandono institucional, al señalar que obligar a seis personas a lanzarse al mar constituye un intento de homicidio, por lo que tratar estos casos como simples robos minimiza la gravedad de una crisis que, aseguran, va en aumento.
“Hoy la solidaridad entre pescadores salvó seis vidas, pero no se puede dejar la seguridad a la suerte. Es urgente que la Secretaría de Marina y la Fiscalía actúen para desarticular las bandas que operan en la Sonda, antes de que el próximo rescate no llegue a tiempo”, expresaron.
Edición: Emilio Gómez