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La Jornada Maya
19/04/2026 | Ciudad del Carmen, Campeche
Mientras que Petróleos Mexicanos (Pemex) reveló que ha instalado 2.5 kilómetros de barreras marítimas para contener los efectos de las emanaciones naturales de crudo (chapopoteras), ambientalistas exigen transparencia para conocer los detalles del derrame que tras más de dos meses, la petrolera reconoció como su responsabilidad.
En días pasados, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, reconoció el derrame de hidrocarburos que se reflejó con grumos en las costas de Tabasco y Veracruz.
Cabe destacar que paralelamente se presentan manchas superficiales de aceite en la zona del Activo Cantarell, producto de chapopoteras naturales.
Al respecto, Pemex ha informado que en las inmediaciones de la plataforma Nohoch A, se registra una mancha de aceite, derivado de emanaciones naturales o chapopoteras.
Para contener su presencia se han instalado 2.5 kilómetros de barreras marítimas fijas y se cuenta con 1.5 kilómetros móviles.
La mancha de aceite en Cantarell, de acuerdo con Pemex, es superficial porque no es posible su recolección, sólo su contención, para que no se esparza más en el mar.
Por su parte, Jacqueline May Díaz, vocera de Desarrollo y Medio Ambiente, A.C., expuso que Pemex tardó demasiado en reconocer su accidente, el cual impacta en el medio ambiente y en las pesquerías.
Dijo que es necesario mayor transparencia en el hecho y las acciones que se tomarán para resarcir los daños al medio ambiente y a las pesquerías, las cuales en algunos meses resentirán la disminución en sus capturas.
"Los efectos nocivos de los derrames no solo se reflejan en la zona donde hay grumos, sino en todo el Golfo de México, ya que en el mar no hay fronteras".
En un comunicado, la Secretaría de Energía informó que en materia ambiental, la subsecretaria federal de Biodiversidad y Restauración Ambiental, Marina Robles García, dijo que las instituciones del sector han realizado más de mil 21 recorridos en 173 localidades de Campeche, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas, con especial atención en manglares, lagunas costeras, nueve Áreas Naturales Protegidas, sitios Ramsar, campamentos tortugueros y ecosistemas arrecifales; algunos de estos recorridos se han llevado a cabo con las comunidades y organizaciones civiles que han presentado reportes sobre la presencia de hidrocarburos.
Asimismo, se han efectuado muestreos en playas, sedimentos, pastos marinos y arrecifes coralinos, con el objetivo de evaluar integralmente los efectos del evento y orientar las acciones de restauración.
En el Golfo de México, se tiene un registro de alrededor de 11 mil 310 especies de flora y fauna.
El derrame
Con relación al origen del hidrocarburo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, señaló en otro comunicado que la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, explicó que el grupo científico interinstitucional, con apoyo de especialistas de centros de investigación y universidades, analizó más de 70 imágenes satelitales, información de sobrevuelos y modelos de deriva. Los resultados apuntan a un derrame ocurrido en febrero en la zona Abkatun-Cantarell, cuyo material fue posteriormente dispersado e intemperizado por la dinámica marina.
Pemex informó que solicitó al área operativa que se proporcionaran las imágenes satelitales del movimiento de los barcos, detectándose irregularidades que no fueron reportadas. Con base en el análisis de las bitácoras y al cruce de información que revelaron hallazgos, el director general Víctor Rodríguez Padilla denunció ante la Fiscalía General de la República y ante la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno. Entre las irregularidades detectadas destacan:
Una pérdida de integridad mecánica y la reparación de un oleoducto cuyas actividades no fueron reportados al Director General ni a los altos mandos de la Empresa Pública del Estado.
Cabe recordar que dicha fuga de hidrocarburos en instalaciones de Pemex fue negada sistemáticamente por las áreas operativas, especialmente en marzo cuando comenzaron a llegar arribazones de petróleo a las costas del Golfo de México.
Las evidencias muestran la coincidencia entre el sitio donde se detectó la pérdida de integridad del oleoducto y el sitio ubicado por los científicos como origen de la estela de aceite observada en las imágenes satelitales.
Se hizo mención del ocultamiento de agua oleosa recuperada en las barreras de contención, de al menos 350 m3.
La contradicción entre un simple “lagrimeo” y el gran despliegue de 11 barcos en total que se utilizaron para contener, recuperar y dispersar los hidrocarburos que escaparon del oleoducto.
La recapitulación de los hechos señaló la decisión de no cortar el flujo en su totalidad para limitar la duración y la magnitud del derrame. El cierre de la válvula principal se realizó el 14 de febrero, ocho días después de que se detectó la fuga.
Se hizo mención de la solicitud de la Subdirección de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental al Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), de simular numéricamente la dispersión de los hidrocarburos derramados y su llegada a las playas del Golfo de México. Solicitud emitida el 6 de febrero.
Edición: Fernando Sierra