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Jairo Magaña
18/05/2026 | San Francisco de Campeche
Por falta de pago al personal sindicalizado, la mañana de este lunes el palacio de la Junta municipal de Bécal amaneció con una protesta realizada por integrantes del Sindicato de los Tres Poderes delegación Calkiní, esto ante la falta de pagos en los que ha incurrido la presidenta de la Junta, Leydi Rubí Aquino.
La funcionaria municipal argumentó que se trata de un tema administrativo ya dialogado con el ayuntamiento de Calkiní, pues por ley la dispersión de recursos para juntas municipales se realiza de manera mensual, de acuerdo a la llegada de las participaciones federales.
Según la Ley de Disciplina Financiera del Estado de Campeche, la dispersión de recursos de la Federación al Estado se realiza de manera mensual.
Posteriormente, las entidades realizan este proceso a los ayuntamientos en el mismo tiempo, y finalmente los entes municipales envían los recursos a la última instancia de la cadena.
Sin embargo, según el tabulario de salarios en la junta municipal de Bécal del 2026, en comparación con el 2025, la presidenta Leydi Rubí Aquino se aumentó el salario junto a otros funcionarios. Además, en la junta municipal los reclamos no se han hecho esperar debido a que hay sobre nómina y poca atención de servicios públicos.
Incluso hay en el Poder Legislativo de Campeche una iniciativa ciudadana para elevar el estatus de Junta Municipal de Bécal a municipio, esto debido a la situación financiera por la cual atraviesan; dicha propuesta es analizada por las comisiones legislativas pertinentes, pero sin avances hasta el momento sobre su proceso.
Además, en las pasadas comparecencias para defender sus leyes de Egresos e Ingresos, el alcalde de Calkiní, Milton Millán Atoche, expuso esta situación ante los legisladores, pues no es de ahora el tema de dispersión de recursos a las autoridades municipales de apoyo.
Finalmente, los trabajadores que mantienen un paro laboral señalaron que se mantendrán de brazos caídos hasta la solución, pues "evidentemente a la presidenta de la junta le va bien", y a sus trabajadores de confianza, pero a los sindicalizados no.
Edición: Estefanía Cardeña