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21/01/2026 | Miami Gardens, EU
Fernando Mendoza se abrió paso hasta la zona de anotación e Indiana se abrió camino en los libros de historia el lunes por la noche, derribando a Miami, 27-21, para poner el broche de oro a una temporada invicta y asegurar el primer título nacional para una universidad que pasó de la pobreza a la riqueza en el futbol americano.
El ganador del Trofeo Heisman terminó con 186 yardas por aire, pero fue su carrera de touchdown de 12 yardas, rompiendo tacleadas en cuarta y cuatro con 9:18 restantes, lo que definió este juego -y la temporada de los “Hoosiers” (16-0).
“Tuve que ir por el aire”, dijo Mendoza, quien se tiró un clavado a las diagonales para anotar y tenía el labio partido y el brazo ensangrentado por una feroz defensa de Miami que lo capturó tres veces y lo golpeó muchas más. “Moriría por mi equipo”.
El touchdown de Mendoza le dio al equipo del artista del cambio, Curt Cignetti, una ventaja de 24-14 -apenas suficiente para contener una frenética carga de los Huracanes, que cobraron vida en la segunda mitad apoyados en 112 yardas y dos anotaciones de Mark Fletcher, una de las estrellas de la postemporada, pero nunca tomaron la delantera.
El trofeo del “College Football Playoff” ahora se dirige al lugar más improbable: Bloomington, Indiana -un campus que soportó un récord nacional de 713 derrotas en más de 130 campañas antes de que Cignetti llegara hace dos años para embarcarse en un renacimiento para la historia.
Miami hizo historia y resurgió con una temporada de 13-3, y ahora se espera que vuelva a competir frecuentemente por el título.
Edición: Ana Ordaz