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03/02/2026 | Caracas, Venezuela
Dos manifestaciones de trabajadores -unos a favor del chavismo y otros opositores- coincidieron el lunes en Caracas para exigir mejoras salariales al gobierno interino en Venezuela.
El salario mínimo se mantiene estancado desde hace cuatro años en 130 bolívares, unos 0.35 dólares, más bonificaciones como complemento.
"¡Luchamos por salario, democracia y libertad!", coreaban profesores y personal de la Universidad Central de Venezuela (UCV) en una concentración en las afueras del Tribunal Supremo de Justicia, donde se introdujo una demanda contra el Estado por omisión constitucional por la falta de ajustes salariales desde 2022.
Delcy Rodríguez asumió el poder tras la caída de Nicolás Maduro en una incursión militar estadunidense el 3 de enero. Prometió que los ingresos frescos por ventas de petróleo por Estados Unidos financiarán proyectos sociales, de salud y obras públicas.
Gregorio Alfonzo, presidente de la asociación de profesores de la UCV, pidió invertir en salarios.
"Hay que reivindicar de una vez por todas el salario", dijo. "Si la renta petrolera va a aumentar, tiene que invertirse en todos los trabajadores".
"Esto es un asesinato diario a la población venezolana sin distinción de clase ni de condición, llámese obrero, llámese arquitecto", afirmó por su parte Saraí García, que ocupa un cargo administrativo en esa universidad.
El chavismo marchó por su parte al TSJ para exigir una vez más a Estados Unidos la liberación de Maduro, preso en Nueva York acusado de narcotráfico. Pero también entregaron un documento "con 10 acciones urgentes" para reivindicar a los trabajadores.
"Tenemos la oportunidad de que con la negociación con petroleras, con la reforma a la Ley de Hidrocarburos y el diálogo nacional nuevamente se pueda llegar a la recuperación económica y del ingreso salarial", afirmó Oliver Rivas, coordinador de una red de trabajadores oficialistas.
Una hilera de funcionarios policiales mantuvo dividido a ambos grupos para evitar confrontación, que se limitó a un intercambio de consignas.
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Edición: Fernando Sierra