Foto: Twitter

La compañía japonesa Toshiba, otrora líder de ventas de computadoras personales, se retiró silenciosamente del mercado de ordenadores portátiles, tras 35 años de historia en esta esfera.

Toshiba transfirió a la también nipona Sharp las acciones de su participación minoritaria en el negocio de computadoras personales, informó la compañía a través de un comunicado el pasado 4 de agosto.

Hace cerca de dos años, Toshiba había vendido por 36 millones de dólares 80,1 por ciento de las acciones de su negocio de notebooks a Sharp. El restante 19,1 por ciento de la división, rebautizada Dynabook, fue adquirido por Sharp el pasado mes de junio, destaca el comunicado.

“Como resultado de esta transferencia, Dynabook se ha convertido en una subsidiaria de propiedad total de Sharp", detalló Toshiba.

El primer computador personal de Toshiba, el T1100, fue lanzado en 1985. Contaba con 256 kb de memoria y se vendía a 2 mil dólares. Durante la década de los 90 y principios de los años 2000, Toshiba fue uno de los principales fabricantes de laptops del mundo, pero perdió espacio en el mercado a medida que surgieron nuevas compañías.

 

Edición: Gina Fierro


Lo más reciente

SCJN respalda a comunidades mayas de Yucatán frente a granjas porcícolas

Es un precedente ante los megaproyectos que amenazan los derechos indígenas

Astrid Sánchez

SCJN respalda a comunidades mayas de Yucatán frente a granjas porcícolas

QRoo se alza campeón nacional de ajedrez en la Olimpiada Nacional Conade 2026

La selección acumuló un total de siete medallas: cinco de oro y dos de plata

La Jornada Maya

QRoo se alza campeón nacional de ajedrez en la Olimpiada Nacional Conade 2026

Estados Unidos va a la guerra contra los cárteles, advierte Hegseth en reunión de gabinete de Trump

La ofensiva se enmarca en ''Escudo de las Américas'', una estrategia en la que no participa México

La Jornada

Estados Unidos va a la guerra contra los cárteles, advierte Hegseth en reunión de gabinete de Trump

Maru, citatorios y enredos

Astillero

Julio Hernández López

Maru, citatorios y enredos