“Podría haber multas, la pérdida de tiempo gratuito en televisión abierta durante la campaña. Eso importa en una elección reñida”.
Por ahora, el rival más cercano de Lula en su intento de reelección es el senador Flávio Bolsonaro, el hijo de 44 años del expresidente Jair Bolsonaro. Y aunque encuestas recientes muestran a Lula como el favorito, los últimos números sugieren una contienda ajustada.
Flávio Bolsonaro dijo en sus redes sociales el lunes que llevará el caso al máximo tribunal electoral de Brasil “contra los crímenes del Partido de los Trabajadores (de Lula) en el Sambódromo, con dinero de los contribuyentes” y por “los ataques personales contra (Jair) Bolsonaro”.
El Partido Novo, de derecha, también dijo en un comunicado que solicitará al tribunal electoral que declare a Lula inelegible debido a su asociación con el desfile.
En 2006, la escuela de samba Leandro de Itaquera, de São Paulo, rindió homenaje al entonces aspirante presidencial y gobernador estatal Alckmin. El Partido de los Trabajadores llevó el caso al tribunal electoral y perdió. Meses después, Lula ganó su intento de reelección contra Alckmin.
Un intento de bloquear el desfile
Martins y Acadêmicos de Niterói tienen reparos ante posibles sanciones y multas para ellos mismos y para Lula. La escuela ya había dado indicaciones a sus más de 3 mil participantes para que evitaran el gesto de la “L” con la mano —una referencia histórica al líder izquierdista— durante el desfile de 80 minutos. También se prohibió a los participantes decirles a los 80 mil espectadores en el Sambódromo el domingo que votaran por él.
Algunos políticos de derecha habían intentado bloquear el desfile de Niterói, argumentando que le da a Lula una ventaja injusta mediante una campaña anticipada, algo que no se concede a sus rivales. También señalaron que las escuelas de samba reciben financiamiento público.
“Las escuelas de samba no están para hacer campaña por nadie”, afirmó el legislador Kim Kataguiri en redes sociales antes del desfile. “Presenté una denuncia para impedir que su dinero se use para financiar campañas electorales disfrazadas de homenajes”.
“¿Quieren rendir homenaje a políticos? ¡Entonces háganlo con su propio dinero!”, añadió.
El máximo tribunal electoral de Brasil rechazó las denuncias el jueves, y los jueces dictaminaron que no pueden censurar a una escuela de samba antes de que el desfile tenga lugar. También indicaron que podrían revisar el caso si durante la presentación se produce alguna acción que viole la ley electoral.
En unos meses, la presidencia del tribunal electoral pasará al juez del Supremo Tribunal Federal Kássio Nunes, quien fue nombrado por el adversario y predecesor de Lula, Jair Bolsonaro, un crítico del Carnaval durante su presidencia. Nunes también estará al mando durante la elección presidencial de Brasil en octubre.
Lee más:
Edición: Fernando Sierra