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La Jornada
06/05/2026 | Ciudad de México
Laura Poy Solano
En el mundo hay una fuerte disminución en el bienestar mental de los jóvenes, principalmente desde 2012. Afecta en particular a mujeres y niñas. Se desarrolla en paralelo con la rápida digitalización, la difusión de las redes sociales y otros cambios que van desde los hábitos alimenticios hasta un entorno político más polarizado, alerta un informe sobre salud mental y desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Agrega que si bien la tendencia es más pronunciada en los países de ingresos más altos, “es evidente en todas las regiones y se reconoce cada vez más como una preocupación social, económica y de desarrollo”.
El reporte, elaborado por Sapien Labs con datos del Informe de Desarrollo Humano 2025, destaca que una encuesta global elaborada por el organismo de la ONU revela que en todos los ámbitos cubiertos por el Índice de Desarrollo Humano existe ya un uso importante de IA (20 por ciento de los encuestados), y se prevé un rápido aumento.
Agrega que cerca de dos tercios de los encuestados esperan utilizar la IA en la educación, la salud y el trabajo durante el próximo año. Por ello, esta nueva herramienta tecnológica es considerada “la nueva electricidad” del siglo XXI.
El PNUD y organizaciones civiles llaman a reflexionar sobre la salud mental. Destacados académicos como Jonathan Haidt, Jean Twenge y Robert Putnam enfatizan que la sobrexposición de las plataformas digitales optimizadas para la atención, la reducción del sueño y el aislamiento social, “impulsan un aumento de la ansiedad, la depresión y la desconexión a nivel mundial”.
The Global Mind Health report, de Sapien Lab, advierte, entre otros hallazgos, que el acceso a una edad más joven del primer teléfono inteligente “se asocia con un aumento de los pensamientos suicidas, la agresión y otros problemas en la edad adulta”.
Edición: Ana Ordaz