Dos íconos de los Yankees de Nueva York, Don Mattingly y Derek Jeter, están de regreso en los playoffs al frente de los sorprendentes Marlines de Miami, a los que no se les dan muchas posibilidades de llegar lejos, pero tienen con qué dar pelea.
Una cultura de competir es la que promueve Jeter, CEO y uno de los propietarios del club, que ganó cinco anillos de Serie Mundial como torpedero de los Mulos. No dejar de competir fue lo que hicieron los jóvenes Marlines durante una campaña en la que superaron las expectativas y lograron récord ganador. Para eso fue fundamental la mano firme de Mattingly, que con liderazgo y sólida dirección, no dejó que se cayera su equipo tras brote de coronavirus que hizo que el camino fuera mucho más complicado. Miami y San Luis se sobrepusieron a varios contagios en sus conjuntos para clasificar a la postemporada.
Donnie Baseball nunca jugó en una Serie Mundial, pero quizás pronto llegue a una como piloto con los Marlines. Miami (nunca perdió una serie de playoffs; en sus dos apariciones anteriores, en 1997 y 2003, se coronó) cuenta con tres abridores, Sandy Alcántara, Sixto Sánchez y Pablo López, que le pueden dar problemas a quien sea.
Uno de los favoritos de la Liga Nacional son los Padres de Slam Diego, también llenos de juventud y con tremendo dinamismo. Fueron los reyes del grand slam, terminaron cuartos en MLB en jonrones (95) y su pitcheo, en especial el abridor, es fuerte. Se ubicaron terceros en anotadas y en el liderato de robos de base (55). Hablando de rotaciones poderosas, Trevor Bauer, Luis Castillo (3.21) y Sonny Gray (5-3, 3.70) pueden hacer que Cincinnati sea otra “máquina roja” en estos playoffs.
Edición: Ana Ordaz
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