Blanca Juárez
Foto: Francisco Olvera
La Jornada Maya

Ciudad de México
Sábado 7 de enero, 2017

El nuncio apostólico Franco Coppola señaló hoy que la pobreza en México es “una vergüenza”. A tres meses de haber llegado a este país, se dijo impresionado por la miseria que se vive.

Este día el representante del Papa en México ofició la misa por el octavo centenario de la confirmación de la Orden de los Dominicos, en la Basílica de Guadalupe.

Ahí, relató que antes de venir a México trabajaba en África, donde el subdesarrollo se observaba por todas partes. “Aquí no se puede decir eso”, pero la desigualdad es evidente, comentó. “¡Cuántos pobres hay todavía, no es posible!”.

En su homilía reiteró que es una vergüenza que exista tanta miseria y la responsabilidad es sobre todo de los cristianos. “No hay que apuntar el dedo contra otro, nosotros somos los culpables”. Recordó que el mensaje del Papa Francisco ha sido ayudar a sus hermanos más pobres.

En estos días, dijo, hay que proponer la luz de Dios, quien “no utiliza la violencia y jamás se impone”.

Al respecto, el padre Miguel Concha Malo, colaborador de esta casa editorial, resaltó que la declaración del nuncio apostólico es “muy valiosa”.

En tan poco tiempo de estar en este país, no sólo se ha dado cuenta de las cosas positivas, sino de algo tan lamentable como la pobreza, apuntó el religioso.

Consideró que el mensaje de Coppola debe ser un ejemplo para todos los mexicanos, pues es importante cuestionar las causas de la miseria.


Lo más reciente

Ricardo Monreal, ¿a la operación electoral?

Astillero

Julio Hernández López

Ricardo Monreal, ¿a la operación electoral?

Avalancha provoca descarrilamiento de tren en Suiza; reportan cinco heridos

El accidente ocurrió en el cantón de Valais; pasajeros fueron evacuados con éxito

The Independent

Avalancha provoca descarrilamiento de tren en Suiza; reportan cinco heridos

Salma Hayek para embajadora

Dinero

Enrique Galván Ochoa

Salma Hayek para embajadora

Cuba y la transición energética

Editorial

La Jornada

Cuba y la transición energética