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La Jornada
17/02/2026 | Ciudad de México
La mañana del 14 de febrero siete niños ingresaron con síntomas graves de intoxicación al Hospital General de Huauchinango, situación que activó el protocolo de emergencia conocido como “código naranja”.
Los menores, identificados como Yamilet (2 años), Diana (11), Teodoro (9), Cristina (10), Abigail (6), Raúl (8) y Kenia (5), presentaban vómito, desorientación y signos de deshidratación, por lo que fueron atendidos de inmediato por el personal médico del área de pediatría.
Sin embargo, el caso que encendió las alertas fue el de la infanta de 10 años, quien además de esos síntomas presentó convulsiones. Tras practicarle estudios toxicológicos, se confirmó que la niña dio positivo a intoxicación por fentanilo, por lo que permanece hospitalizada bajo estricta vigilancia médica.
La Fiscalía General del Estado de Puebla (FGE) inició una carpeta de investigación para esclarecer lo ocurrido. De manera paralela, autoridades del área jurídica y de Salud Municipal, en coordinación con la Jurisdicción Sanitaria, realizan indagatorias para rastrear la cadena de distribución de los alimentos que presuntamente consumieron los menores.
Según versiones de los familiares, los niños habrían ingerido tamales alrededor de las 8 de la mañana en la colonia El Potro, específicamente en la Primera Cerrada de esa zona. Tras el señalamiento, autoridades municipales y estatales acudieron al sitio, suspendieron la venta del producto y aseguraron muestras para su análisis, a fin de determinar si el alimento fue contaminado y en qué punto ocurrió.
Seis de los menores ya fueron dados de alta tras evolucionar favorablemente, mientras que la niña de 10 años continúa bajo observación médica.
Edición: Ana Ordaz