Felipe Escalante Tió
Foto: Fabrizio León Diez
La Jornada Maya
Viernes 13 de enero, 2017
El mazapán es un dulce cuya base son las almendras y el azúcar. De origen árabe, su preparación llegó a América en las manos de los conquistadores españoles.
En México, aparecieron variaciones en su elaboración, principalmente dos: se ensayó hacerlos con cacahuate, y tal vez es muy conocida la presentación que de esta golosina ofrece la marca De la Rosa; otra variante es emplear semilla de calabaza, dando pie al mazapán de pepita, mucho más difundido en el gusto peninsular, y la última es darle formas de frutas, pajaritos y otros caprichos.
Así, en el recetario de [i]Chichí Lupe[/i] se encuentra una receta de “camarones de almendra”, que en breve es un mazapán alargado, horneado y cubierto de almendras fileteadas.
Hacer mazapán requiere poco en cuanto a ingredientes. Sin embargo, se requiere de paciencia para moler las almendras. Recordemos que los robots de cocina apenas datan de los años 80 del siglo pasado. Aparte, con las cuchillas no es posible graduar el molido.
Así, hablamos de una tarea que requiere de esfuerzo en un molino de mano, pero que resulta deliciosamente recompensado.
[b]Camarones de almendra[/b]
[i]250 gramos de almendras[/i]
[i]300 gramos de azúcar blanca molida[/i]
[i]2 claras de huevo[/i]
[i]Se muelen las almendras bien espeso, se revuelven con el azúcar y las claras. Se toman porciones como del tamaño de una nuez; éstas se enrollan en forma de cigarro grueso, se barnizan con goma arábiga y se revuelcan en almendras cortadas á lo ancho en rebanaditas muy finas; se les da la forma de medias lunas, se colocan en latas engrasadas y se dejan así por 24 horas. Al otro día se hornean en horno caliente. Aparte de los 250 gramos de almendras se toman 100 gramos para cortar[/i]
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