Opinión
Lourdes Álvarez
06/05/2026 | Mérida, Yucatán
La comunicación entre nosotros ya es difícil y casi siempre se presta a distintas interpretaciones, tanto de quien habla como de quien escucha. Se complica aún más cuando una persona supone algo y lo dice como una verdad.
Suponer es atribuirle al otro una intención, un pensamiento o un hecho sin haberlo confirmado. Puede basarse en intuiciones, indicios o experiencias pasadas, pero no ha sido validado con la otra persona. Aun así, se afirma como si fuera cierto.
En una amistad, esto no es un detalle menor. La amistad es uno de los vínculos más valiosos que tenemos, a veces más firme que el enamoramiento, porque no depende de la intensidad sino del cuidado. Y suponer es descuidarla. Al dar por hecho lo que el otro piensa o siente, lo ignoramos. Dejamos de preguntarle, de escucharlo, de darle lugar.
Cuando dejamos de escuchar, suponemos. Ante cualquier acción o silencio, en lugar de preguntar, completamos con lo nuestro y dejamos de seguir la comunicación. Si la relación continúa o no, depende de algo muy simple: insistir en preguntar, aunque incomode.
En una pareja ocurre algo parecido. Hay una molestia y no se nombra. En lugar de preguntar, cada uno se queda con su versión. La conversación se rompe no por lo que pasó, sino por no haberla sostenido.
Preguntar no es interrogar ni justificar. Es no adelantarse. Es decir: “no estoy entendiendo”. Es dejar un espacio para que el otro diga lo suyo.
Eso no evita el desacuerdo. Lo hace posible sin convertirlo en distancia.
Respetar al otro y conocer su verdad no es lo mismo que estar de acuerdo. Un amigo necesita saber que puede decir lo que piensa sin que eso rompa el vínculo. Que puede ser distinto y seguir ahí. Que hay interés por conocerlo, no por acomodarlo.
Suponer es una actividad interna. Cierra. Preguntar, en cambio, mantiene abierta la conversación.
No hay garantía de acuerdo. Pero sí una diferencia clara: cuando se supone, la relación se llena de respuestas que nadie pidió. Cuando se pregunta, al menos hay algo en común sobre lo cual hablar.
Frase para compartir:
A veces no es lo que pasó lo que rompe una relación, sino lo que dimos por hecho sin preguntar.
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Edición: Fernando Sierra