de

del

¿Qué es el fenómeno El Niño?

Los vientos que empujan las aguas cálidas hacia el oeste se debilitan, lo que aumenta la temperatura superficial
Foto: Ap

El Niño es un fenómeno climático natural y cíclico que se repite cada vez entre 2 y 7 años. En los años en que ocurre El Niño, los vientos que empujan las aguas cálidas hacia el oeste se debilitan, lo que aumenta la temperatura superficial del océano en la zona central y oriental del Pacífico tropical, a diferencia de La Niña, cuando la superficie del mar está por debajo de la temperatura promedio. El agua más caliente se evapora fácilmente, cargando las nubes, potenciando lluvias, sequías, calor, incendios forestales e inundaciones, dependiendo de la zona geográfica.

Según la World Meteorological Organization, es probable que este verano entre un Super El Niño, intensificándose en septiembre y se extienda hasta el 2027, lo que significa que aumentará la temperatura de la superficie del mar al menos 2 °C. Este es un evento muy raro: solo en una ocasión las temperaturas superaron los 2.5 °C y el Super El Niño del 2015 generó sequía y estrés hídrico desde Puerto Rico hasta Etiopía, y huracanes devastadores.
Estudios de la UNAM indican que esta versión de El Niño podría ser de proporciones históricas, similar a los ocurridos en 1982, 1997 y 2015. 

También nuevas investigaciones han determinado que el AMOC tiene más riesgo de colapsar más pronto y más rápido de lo que se pensaba. El AMOC, o la circulación de vuelco meridional del Atlántico, por sus siglas en inglés, es un sistema de circulación oceánica en donde el agua superficial caliente de los trópicos fluye hacia el norte geográfico y libera su calor en el Atlántico subpolar, al sur de Groenlandia y al oeste de Gran Bretaña e Irlanda. Después se enfría y se hunde a una profundidad de entre 2 mil y 3 mil metros antes de volver al sur como una corriente fría. El AMOC mueve una energía 50 veces mayor que el consumo humano mundial de energía, y es uno de los mayores sistemas de transporte de calor del planeta, influyendo fuertemente sobre los patrones de lluvia de la región tropical, sobre el clima de Europa, y regula cuánto CO2 captura el océano. Actualmente, científicos estiman que el punto de no retorno del AMOC podría cruzarse a mediados de este siglo, lo que llevaría a su colapso, a su freno total.

El colapso del AMOC, causado por cruzar su punto de inflexión, es posiblemente la peor alteración climática posible de la Tierra, a la cual muy probablemente no podamos adaptarnos. El colapso del AMOC desplazaría el cinturón de lluvias de la región tropical hacia el sur geográfico, generando sequías en algunas regiones e inundaciones en otras, llevando a hambrunas, porque se reduciría a la mitad el área donde se puede cultivar maíz y trigo en todo el mundo. Ya que el hundimiento del AMOC arrastra mucho CO2 hacia las profundidades del océano, su colapso liberaría más CO2 a la atmósfera, calentando más el planeta, potenciando el derretimiento de las capas de hielo, generando eventos climáticos más extremos y aumentando las probabilidades de cruzar otros puntos de inflexión, como la muerte de la selva amazónica. Además, al dejar de llevar agua cálida al norte geográfico, el colapso del AMOC enfriará el hemisferio norte al punto tal que las personas que viven en países como Escocia y Noruega se encontrarían en un riesgo existencial. De hecho, Islandia ha declarado oficialmente que el posible colapso del AMOC constituye una “amenaza existencial” y un “riesgo para la seguridad nacional”, a partir de noviembre de 2025. Y estos cambios serían permanentes: la última vez que el AMOC colapsó, tardó mil años en recuperarse. 

Estos riesgos, y los impactos climáticos que hemos visto, como Otis y Dana, eran evitables. 

En 1992, el mundo se comprometió a reducir las emisiones y limitar el calentamiento global. Desde entonces, se ha emitido más CO₂ que en toda la historia humana previa. 

Y cada día, caen bombas sobre Gaza, Irán, Líbano, Yemen y Ucrania. Cada día, cerca de 110 mil vuelos comerciales y 10 mil vuelos privados infectan nuestra atmósfera con más gases. Cada día, cerca de 250,000 toneladas de textiles se tiran a la basura, cerca del 60 por ciento de los cuales son ropa. Si toda esa basura de ropa fuera pantalones, sumaría 300 millones de pares que se tiran por día.

Los líderes políticos del mundo nos han fallado de forma catastrófica.

¡No hay justicia climática sin justicia social!



Lea, del mismo autor: Desinformación y omisión


Edición: Estefanía Cardeña






Lo más reciente

El dulce ejercicio de la gobernanza

Noticias de otros tiempos

Felipe Escalante Tió

El dulce ejercicio de la gobernanza

¿Qué es el fenómeno El Niño?

Los vientos que empujan las aguas cálidas hacia el oeste se debilitan, lo que aumenta la temperatura superficial

Ornela De Gasperin Quintero

¿Qué es el fenómeno El Niño?

Donald Trump atascado en su propio laberinto

El bloqueo de Irán al estrecho de Ormuz le otorga a Teherán más dividendos políticos

Mauricio Dardón Velázquez

Donald Trump atascado en su propio laberinto

Docentes como creadores de un mundo mejor

La educación es una labor que va más allá del aula y se inserta en la comunidad

Cristóbal León Campos

Docentes como creadores de un mundo mejor