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LA INDIGNACIÓN GENUINA DE LA PRESIDENTA DE MÉXICO, Claudia Sheinbaum Pardo, ante insultos contra México y los mexicanos, vertidos “al aire” en Argentina por un comunicador de la ultraderecha de esa nación, es plenamente justificada, e incluso debían explorarse medidas jurídicas y diplomáticas.
 
Decía el poeta británico Lord Byron que “quien a su tierra no ama, nada sabe amar”.
 
Un tipo fatuo, argentino, de nombre Eduardo Feinmann, con ínfulas de superioridad que solo desnudan sus muy evidentes complejos, en programas de radio y televisión de su país en los que participa, ofende a México y a las mexicanas y mexicanos. Primero ganó la atención difundiendo la mentira infame de que el equipo de futbol de México había derrotado a su similar de Ecuador debido a que los jugadores del país sudamericano recibieron amenazas del crimen organizado para dejarse ganar. El bulo absurdo fue desmentido por los jugadores y periodistas ecuatorianos de DSports, entre otros.
 
No satisfecho con esa infame fake evidenciada y condenada, Feinmann vertió en otro programa televisivo, sin pretexto, su odio hacia México y sus habitantes, afirmando sin filtros: “Detesto a los mexicanos”, asegurando además que envidiamos todo de los argentinos, no sólo su futbol.
 
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en su conferencia de ayer se refirió al pseudoperiodista argentino y afirmó que es indignante su proceder y destacó que es apoyado por la derecha y ultraderecha que comparten su conducta. En redes circulan fotos del comunicador de marras, Feinmann, con el empresario mexicano Ricardo Salinas Pliego, quien compartió en su cuenta de X la ya citada fake news contra la selección mexicana. El empresario que se niega a pagar impuestos, el usurero del comercio que tiene un yate de alrededor de 200 millones de dólares, el mismo que tiene su canal de televisión en bancarrota, pero apoya a “La Derecha Diario” y a los que odian a México, fue exhibido por Sheinbaum, quien remató que, por transitividad, Salinas odia también a su país.


En lo local

LA SOBERBIA CIEGA, HACE CREER A LAS Y LOS PODEROSOS que siempre tienen la razón y que hagan lo que hagan nada ni nadie los afectará. El poder judicial de los estados del país tiene la obligación de alinearse a la Reforma Judicial Federal; no es asunto voluntario, es imperativo constitucional. Lo señalamos en su momento: la Reforma del Poder Judicial de Quintana Roo fue una farsa. Un acto de simulación, Gatopardismo puro, para simular un cambio y dejar al mismo magistrado presidente Heyden Cebada, sin someterlo al voto popular. Al fin y al cabo, ya había sido elegido, lo mismo que los demás directivos del Poder Judicial de Quintana Roo, por el Niño Verde Jorge Emilio González y la gobernadora Mara Lezama, cuyos negocios cuidaban desde antes. Ahora la Suprema Corte de Justicia de la Nación prácticamente descabezó el poder judicial caribeño y ordenó se reponga el proceso con apego a la Constitución Federal y sin simulaciones. El poder legislativo local que avaló la farsa deberá enmendar su actuación irregular. Es lamentable que personas que fueron empoderadas en la administración municipal de Mara Lezama y luego en la gubernamental carezcan de empatía con la gente y de aprecio al servicio público, sólo les interesa el poder y el dinero. La súbita riqueza generalizada es su principal característica, pero el poder es temporal. En fin, son cosas que pasan en nuestro país y en nuestro caribeño Estado.
 
¡HASTA LA PRÓXIMA!


Edición: Estefanía Cardeña


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