Opinión
José Juan Cervera
15/07/2026 | Mérida, Yucatán
Es poco frecuente referirse a los impresos que registran la vida cotidiana y, en general, la cultura que caracteriza a los diversos municipios yucatecos por medio de publicaciones periódicas puestas a circular por personas nacidas o avecindadas en ellos. Un ejercicio retrospectivo puede reunir muchos ejemplos que, desde el siglo XIX hasta los días actuales, evidencian un afán de expresión aunado a otras aspiraciones que constituyen un testimonio apreciable de sus valores comunitarios.
Desde septiembre de 2012 hasta abril de 2017, Ecos de la Costa. Revista Informativa Mensual, con sede en Dzidzantún, Yucatán, editó cuarenta números que dieron a conocer hechos relacionados también con poblaciones circunvecinas, ya que incluyó notas de Cansahcab, Dzilam de Bravo y Dzilam González. Su director fue el ingeniero Lorenzo Cohuo Kú (1958-2022) quien, como antecedente inmediato de esta iniciativa y de acuerdo con lo que informa el profesor Jorge Enrique Várguez Eb, elaboró una hoja volante fotocopiada para hacerla llegar a conocidos, parientes y amigos.
Los municipios comprendidos en dicha zona han tenido medios regionales que cumplieron funciones específicas acordes con la etapa histórica en que se editaron. Tal fue el caso de Finis. Revista Quincenal de Arte y Combate que el pedagogo, poeta y activista político Víctor Manuel Martínez Herrera publicó en Cansahcab en 1918. En tanto que el 7 de agosto de 1975 cobró vida en Dzidzantún Maya Saasil. Caputsijil Maya Saasil (“Renacimiento del espíritu maya”), que patrocinó la Asociación Muyam y tuvo como responsable a José Ariosto Gamboa Cantón.
Para dar impulso a Ecos de la Costa, el ingeniero Cohuo conformó una eficaz estructura administrativa e hizo valer su cercanía con diversas personas que contribuyeran a asegurar un flujo constante de material escrito y gráfico. Francisco Cocom Estrada fungió como subdirector y el maestro Abraham Simón Faisal asumió el cargo de jefe de redacción, dada su sólida experiencia en estos quehaceres. La revista contó con una abundante publicidad extendida a la variedad de servicios y opciones de consumo disponibles en las comunidades del litoral noreste de Yucatán.
Entre los numerosos colaboradores de este órgano misceláneo se hallan residentes de los más variados puntos del estado, quienes confluyeron en sus páginas con el objeto de tratar temas que se vinculan con su práctica diaria y con su labor intelectual, lo mismo que con los frutos logrados en el cultivo de actividades artísticas, todo lo cual remarca el valor que concentra la memoria comunitaria para hacerla perdurar entre las generaciones a las que hoy toca enfrentar sus propios desafíos.
Al llamado de aportar textos para enriquecer las ediciones acudieron Guillermo Coral Yam, Jorge Enrique Várguez Eb, Víctor Manuel Evia Ayala, Francisco Pastor Palma Pech, Raúl Nadal Castillo, Canuto Flores Molina, Miguel A. Rojas Tamayo, Anacleto Cetina Aguilar, Felipe Juárez Silva, Dalila Casanova Ferráez, Renán Chin, Santiago Domínguez Aké, Abelardo Tamayo Esquivel, José Iván Borges Castillo, Sergio Grosjean Abimerhi y Luis Pérez Sabido, por hacer un somero repaso de algunos de ellos. Marcial Cohuo Kú brindó sus dibujos de trazo firme y de humor sugestivo en un plano complementario de la información escrita.
Debido a que el paisaje marino forma parte del entorno habitual de las poblaciones citadas, son frecuentes las notas que rememoran o describen sucesos, personajes y oficios ligados con él: faenas de pesca, construcción de barcos y usos porteños. También incluye cuentos, poemas, crónicas, reflexiones en prosa y apuntes sobre temas científicos. En el rubro de tradiciones destacan artículos como uno del antropólogo y narrador bilingüe Santiago Domínguez Aké (1951-2026), quien describe creencias mayas acerca de los conceptos de lo frío y lo caliente en torno a la salud, las relaciones interpersonales y la compatibilidad de caracteres. Los deportes y las jornadas conmemorativas de las escuelas ocupan un lugar importante entre las noticias mensuales.
Es oportuno recordar que Dzidzantún se distingue por ser tierra natal del compositor Pepe Domínguez, cuyo nombre lleva la casa de cultura de la localidad; Cansahcab fue cuna de Rubén Darío Hererra Martínez, consagrado asimismo a la música, autor de piezas muy divulgadas y de otras que acaso sólo sean del conocimiento de eruditos, de acuerdo con una nota biográfica que le dedica la revista. También informa sobre la trayectoria de la cantautora y percusionista Felissa Estrada, quien fuera integrante del Taller de Composición Quinta Generación coordinado por Sergio Esquivel. Refiere las interpretaciones del coro infantil Ydzat il Kay (“El arte de cantar”), fundado en 2001 en Dzidzantún, y evoca al trío Los Costeros, del mismo origen, que entre 1980 y 2006 compartió trovas entre sus paisanos y grabó un disco en 2005.
El patrimonio hemerográfico dota de signos de identidad a las comunidades empeñadas en hacer florecer los eslabones que comunican con la esencia de su cultura, constituida por los acontecimientos que rigen el alcance de sus decisiones colectivas. Esto equivale a una fuerza que mantiene en movimiento la capacidad creadora que da sentido a la historia como fuente de estímulo para coronar nuevas metas.
El autor de esta columna agradece al profesor y cronista Jorge Enrique Várguez Eb la información que gentilmente proporcionó para redactar las presentes notas.
Edición: Fernando Sierra