de

del

Foto:

Carlos Martín Briceño
La Jornada Maya

10 de febrero, 2016

Poco faltó para que el caso llegara a la policía. Los que nos negamos a denunciar, fue por lealtad a Alfredo. Quienes se empeñaban en hacerlo desistieron cuando les demostramos que tenían más deseo de venganza que razón. Lo difícil será hallar otro sitio donde obtener tanto por tan poco.

El [i]Sansoucí[/i], como siempre, repleto. Tuvimos que esperar un buen rato para conseguir una mesa. Alfredo nos trajo las primeras cervezas a la barra. Llevábamos varios meses viniendo a diario porque era el único lugar donde servían brochetas como botana.

Al principio creí que ser condiscípulos del hijo del dueño era nuestra carta de recomendación, pero luego observé que todos los clientes recibían el mismo trato. “El éxito del [i]Sansoucí[/i] —decía don Roberto, el padre de Alfredo— es que no tenemos preferencias: da lo mismo atender a un albañil que a un licenciado.” Y sonreía con esa actitud franca de aquél que ha logrado lo que quiere. Le gustaba presumir su ascendencia española y creía que, boina y puro, aunados a un ceceo fingido, daban mayor validez a sus afirmaciones.

Recuerdo que era el último viernes del período de clases. Al día siguiente saldría cada cual a su pueblo a pasar la temporada navideña. No siempre tuvimos la oportunidad —y el dinero— para comer y beber sin límite. Esta vez, parecía que lo hubiéramos planeado. Y entre trago y trago comenzó una tarde que pudo haber transcurrido plácida, sin mayor problema.

Poco a poco las mesas del [i]Sansoucí[/i] fueron quedando vacías hasta que sólo se mantuvo con vida la nuestra. Alguien le pidió a Alfredo que ahora sí enviara otra tanda de brochetas. “¡El ron —gritó el padre de nuestro amigo desde atrás de la barra sin dejar de contar el dinero—  abre el apetito! ¡Coman hasta reventar, que esta noche la casa invita!” Y así lo hicimos.

De haberme aguantado, quizás no hubiera ocurrido nada; pero uno no puede contener la vejiga cuando ha bebido tanto, y entre esperar a que se desocupe el baño, mearme en los pantalones o forzar una puerta con un letrero que decía “exclusivo meseros, prohibido el paso a clientes”, escogí esto último.

Una débil claridad se filtraba por el dintel de la puerta; apenas la indispensable para no tropezar. Frente a mí, noté el inodoro. Aun con el cerebro embotado, elegí correctamente; el lugar alguna vez fue baño. Como pude llegué al borde del bacín y me puse a orinar en él sin saber que estaba roto y fuera de uso. Siempre que estoy en un baño público procuro respirar con la boca en lugar de la nariz para no sentir la pestilencia del sirio. Y mientras hacía esto luchaba por conservar el equilibrio y atinar justo al centro.

Hasta hoy recuerdo perfectamente el instante en que distinguí que alguien, o algo, me miraba desde el suelo. Fue cuestión de segundos. Abrí bien los ojos y me agaché cuanto pude. Vomité en el acto. Estaba parado sobre un montón de pequeños cráneos y esqueletos a punto de ser alcanzados por la orina que corría a mis pies. Ante el desconcierto de mis compañeros, salí maldiciendo de aquel cuarto, porque allí, en esa puta cantina, las brochetas eran de perro.

[b][email protected][/b]


Lo más reciente

Ciudadanos de Mérida definen uso de 90 millones de pesos mediante presupuesto participativo

La alcaldesa celebró la participación en la tercera edición del programa ''Diseña tu Ciudad 2026''

La Jornada Maya

Ciudadanos de Mérida definen uso de 90 millones de pesos mediante presupuesto participativo

Trabajos de conservación marina en el Caribe Mexicano han logrado salvar 30 mil tiburones

Expertos advierten que los escualos peligran ante la alarmante cifra de 11 mil capturas cada hora

Ana Ramírez

Trabajos de conservación marina en el Caribe Mexicano han logrado salvar 30 mil tiburones

Campeche: Piden transparencia a Pemex tras derrame

La petrolera mexicana ''tardó demasiado'' en reconocer el accidente, acusó ambientalista

La Jornada Maya

Campeche: Piden transparencia a Pemex tras derrame

Sheinbaum visita centro Centro de Supercómputo en Barcelona y concluye gira en España

El encuentro forma parte del desarrollo del proyecto Coatlicue en México

La Jornada Maya

Sheinbaum visita centro Centro de Supercómputo en Barcelona y concluye gira en España