Foto: Thibaud Aronson

La lagartija escamosa de puntos amarillos (Sceloporus chrysostictus) es una especie endémica de la península de Yucatán. De este género de animales existen 106 especies, de las cuales cuatro habitan en esta zona del país. 

Además de la puntos amarillos están la lagartija espinosa de Cozumel (Sceloporus cozumelae), lagartija espinosa yucateca (Sceloporus lundelli) y lagartija espinosa azul (Sceloporus serrifer). 

“Se sabe poco sobre esta lagartija y no porque no sea interesante o importante, sino porque no es tan llamativa como otras que tenemos aquí en la península, como el basilisco, el toloc o algunos otros que son más grandes y coloridos”, destacó Roberto Rojo, director del planetario Sayab de Playa del Carmen.

Esta pequeña es muy interesante, pero aún se desconocen muchos detalles de ella pues no hay investigaciones suficientes al respecto. Pertenece al género Sceloporus, que son originarios de Norte y Centro América; la mayoría son pequeñas y se les conoce como lagartijas de barda porque suelen estar cerca de las paredes.

Este género, compuesto por 106 especies, tiene una característica muy interesante para los biólogos: son ovíparas, es decir, ponen huevos. “Al huevo lo dejan solo, escondido y de repente por allí nace una pequeña lagartija que si tiene suerte llega al estado adulto”, señaló Roberto Rojo. 

 

Foto: Tereka Lasso

 

Explicó que las lagartijas que tenemos en esta área son tropicales, pero existen otros individuos de este género que habitan en montañas o zonas altas que pueden presentar una retención de los huevos dentro del cuerpo de la hembra y dejan de producir mucho calcio, al grado que tienen viviparidad (el feto se desarrolla al interior del gestante). 

“Esto tiene que ver mucho con la temperatura, las lagartijas al ser animales a los que antes se les llamaba de sangre fría, ahora conocidos como poiquilotermos, regulan su temperatura por medios externos, es decir, si tienen frío salen al sol, si tiene calor buscan la oscuridad”, detalló el biólogo.

Las lagartijas tropicales no tienen que lidiar con este aspecto, por lo que pueden dejar sus huevos prácticamente en cualquier lugar y “olvidarse” de ellos. Estos animales pueden llegar a medir máximo de 10 a 12 centímetros y “las encontramos más en las selvas, pero en realidad no las afecta el cambio de vegetación, mientras encuentren alimento y refugio”. 

Su habitat sobre todo de día son espacios abiertos, “a ellas no les afecta tanto que haya cambios de vegetación, pueden estar presentes en lugares perturbados, son cazadoras obligadas, se alimentan de insectos y bichos que pasen cerca y puedan caber en su boca, obviamente que no sean venenosos”. Son grandes controladores de moscas y sus parientes diurnos.

 

Foto: Micha Baum

 

Sus depredadores son otros animales que comparten espacio con ellas, como aves rapaces, tejones, reptiles, serpientes diurnas, principalmente las arborícolas. A las crías más pequeñas se las comen las arañas, otras lagartijas o insectos, ya que mientras más pequeñas son más vulnerables. 

Aunque las cuatro especies de Sceloporus viven mayormente en la península de Yucatán, también pueden encontrarse ejemplares al norte de Belice y Guatemala; están desde el nivel del mar hasta los 300 metros de altura que corresponden a las pequeñas sierras que hay en esta zona geográfica. 

Como la mayoría de las lagartijas, pueden perder su cola, un fenómeno que se conoce como autotomía. “Ellas mismas pueden decidir si es necesario que corten su colita si se ven amenazadas. No se desangran y pueden regenerar rápidamente esa parte de su cuerpo. Así se escapan de sus depredadores, salvan su vida”, explica el director del planetario Sayab. 

 

Foto: Juan Cruzado Cortés

 

Una de las características de esta especie es que sus escamas son picudas, lo que le da una apariencia rugosa o espinosa. Tienen unas líneas que les permiten camuflarse o mimetizarse perfectamente con su entorno para burlar a sus depredadores. 

Cuando por el contrario, quieren ser vistas, bien sea por un potencial rival o pareja, levantan sus patas delanteras y muestran los colores de su parte central (la panza y el pecho), esta es su forma de delimitar territorio y buscar el apareamiento.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) las tiene catalogadas como una especie de preocupación menor, esto es lo mínimo dentro de los estados de conservación; sin embargo, destacó Roberto Rojo, debemos recordar que su área de acción es restringida: sólo la península de Yucatán, así que aunque veamos muchas hay que recordar que sólo hay aquí, no en ningún otra parte del mundo. 

Indicó que si bien no es una especie muy conocida, fue descrita desde el año 1867 “pero desde ese entonces para acá no ha habido mucha investigación sobre ella”. 

“Cada especie tiene su nicho ecológico o lugar en la naturaleza, esta especie es importante dentro de su nicho ecológico: es diurna, de espacios abiertos, trepa árboles, se alimenta de pequeños insectos y ese es su eslabón en la cadena de la selva. Finalmente es también un ser imprescindible aunque no sea tan llamativo y famoso como otros de sus parientes”, concluyó el especialista.

 

Ilustración: Ca.Ma.Leon

 

Nombre: Lagartija escamosa de puntos amarillos (Sceloporus chrysostictus) 

Género: Sceloporus

Distribución: Península de Yucatán, norte de Belice y Guatemala

Tamaño: 10 a 12 centímetros

Hábitat: Espacios abiertos, bien sea en selvas o zonas residenciales

Dieta: Insectos, principalmente moscas

Depredadores: Aves rapaces, tejones, reptiles y serpientes diurnas
 

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Edición: Mirna Abreu